Desalojan con orden judicial falsa y apoyo de patrulleros

El caso es investigado por la justicia penal de Florencio Varela y Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires. Involucra a un subcomisario que prestó servicios en esta localidad.
La denuncia señala a la policía de Varela haciendo operativos truchos. Ocurrió en noviembre de 2012. El denunciante aun tiene su casa ocupada.

“Yo digo la verdad, esta gente se está quedando con las casas de gente pobre como yo. Usan a una banda que en patota vienen a tomar las casas y ellos con los patrulleros le dan apoyo y tienen ordenes de desalojos truchos. Con esta orden me sacaron de mi casa”, relata en Varela al Día Abel Marcelo Camaño, un humilde hombre de 62 años, changarin, y afincado de prestado, ahora, en la localidad de El Pato.

Pensar en una organización que toma viviendas flojas de papeles o con deudas de tasas e inmobiliario con el apoyo de la policía, suena a película de ganster y mafias. Camaño dice que esto sucede y a él le ha pasado.

“Yo vivía en la casa que fue de mis padres, en la calle Luis Braile Nº 525, entre avenida del Trabajo y Curupaytí. El viernes 25 de noviembre de 2012 a las 16.30 horas se presentó en mi casa un patrullero de la Comisaría 3ra de Florencio Varela para darle apoyo a un grupo de personas que se metieron de prepo en la casa. Yo vivo solo y tenia pocas cosas. El policía que manejaba todo dijo que era el subcomisario Fernández. Me hizo entrega de una cédula aparentemente del Juzgado de Quilmes y me dijo que como no pagaba los impuestos me iba a desalojar”.

La cédula en cuestión es un original con sellos no originales. Fue completada a mano como si fuera ordenada por el Juzgado Civil y Comercial Nº 1 de Quilmes. Se notifica al imputado en una causa que dice “Gómez C/ Marcelo Abel Camaño sobre desalojo”.

El falso desalojo se llevó a cabo esa tarde. Dice Camaño que en la casa de sus padres quedaron unos sujetos de apellido Gómez.

“El subcomisario me dijo que esto me pasaba por no pagar los impuestos y que no hiciera nada porque iba a tener problemas. Eso me dijo textualmente. Está escrito acá, en la denuncia que hice en la Jefatura Departamental de policía de Quilmes. No me dieron tiempo a sacar mis cosas, me pude llevar unas ropas y unas mantas”

Camaño dice que solo tiene una deuda en ARBA pero no creía que era para tanto, hasta que se dio cuenta que lo dejaron en la calle. En abril pasó por su casa y vio que no había nadie. Le dijo a un amigo si quería ir a vivir. El amigo con su esposa y cuatro hijos se instaló pero a las pocas horas regresaron los Gómez y con la policía lo sacaron. Camaño espera que la justicia lo ayude.

Comentá la nota