Gran Canaria y San Juan, el lugar del problema
Vecinos de Quilmes Oeste padecen cada vez que caen fuertes lluvias, inundaciones en las calles y hasta en muchos casos, el ingreso del agua a sus viviendas producto de que las bocas de tormenta se tapan por las ramas y la suciedad, que generalmente, los propios vecinos dejan en la calle. Así, dicho problema lo tienen que solucionar ellos mismos, sacando los objetos que obstruyen las mismas.
La queja llegó de las calles Gran Canaria y San Juan, a pocas a cuadras de la estación provisoria de Quilmes. En tanto, el último fin de semana fue caótico para los habitantes de la zona, ya que el sábado -a partir de las 18, cuando comenzó el temporal- se convirtieron en un río todas las calles, prácticamente.
Sebastián, vecino cuya casa está ubicada en una de las esquinas, expresó su preocupación ante las reiteradas veces que tuvo que ir, junto con otras personas, a destapar los desagües. Además, pidió que se acerque el área que le corresponda para poder encontrar una solución.
"En esta zona, cada vez que llueve mucho, si no destapamos con los vecinos, se tapa todo. Bolsas, ramas, mucha mugre queda ahí adentro. Doy gracias que las últimas veces que llovió, estaba en casa y pude destapar todo. Si no el agua entraba a las casas. Espero que alguien pueda venir y ver qué se puede hacer, porque esto genera muchos inconvenientes. También la gente tiene que ser más limpia, respetuosa y no ensuciar la calle", manifestó.
La boca de tormenta es de dos metros de largo por 30 centímetros de alto, por ende, es muy fácil que ingresen distintos tipos de objetos de gran tamaño. A su vez, una de las soluciones, según los lugareños, es que pongan rejillas para que sólo pase el agua.
Comentá la nota