Anhela que todos los jóvenes argentinos sean lo que realmente quieren ser en la vida. Está convencido de que no basta con las oportunidades de inclusión sino que hay que mirar más allá y que lo que sueñes es posible. Oscar Ghillione, es director ejecutivo de Enseñá por Argentina, una organización que recluta graduados universitarios de excelencia y los inserta por dos años en escuelas ubicadas en zonas vulnerables para que todos los niños y jóvenes del país accedan a una educación de calidad.
En diálogo con El Tribuno antes de partir de Salta, el joven emprendedor habló de diversos temas.¿Cómo ve la educación argentina, cree que ha perdido calidad?La educación argentina está pasando por una situación muy compleja de enorme desafío sobre todo en calidad. Creo que se han dado pasos muy importantes en cuanto a que la educación sea universal y accedan alumnos que hace una, dos o tres generaciones no accedían. Pero la calidad es un desafío y más en un mundo tan vertiginoso que requiere que todas las personas tengan acceso a educación como llave para abrir oportunidades. No es solamente trabajar en acceso a la igualdad de oportunidades, ese es un primer paso y Argentina está en ese camino, el desafío es la igualdad en resultados.Entendido este como la capacidad de alcanzar lo que uno quiere ser en la vida, no alcanza con trabajar en las oportunidades. Tenemos que dar un paso más y asegurarnos que esas oportunidades los jóvenes las aprovechan y se desarrollan. Hoy uno de cada dos chicos no termina el secundario, ahí tenemos un desafío claro. En un contexto de mayor vulnerabilidad, solo uno de cada cuatro lo termina. Hay una brecha de la que podemos seguir quejándonos toda la vida hasta que decidamos hacernos cargo, cada uno desde su lugar.¿Cómo califica la formación de los docentes de la nueva generación, cree que están preparados para trabajar con los chicos de hoy?Muchas veces se habla de los profesores que fueron a institutos de formación docente hace 10, 15 ó 20 años y la realidad del educando de hoy es muy distinta. Por las nuevas tecnologías, el acceso a la información, los códigos nuevos y esta aceleración que te decía antes. Todo parece progresar mucho más veloz que hace 10 ó 15 años. Pero no hay que verlo como algo negativo sino como una oportunidad. Son jóvenes que se abren a escenarios nuevos como docentes y deben encontrar códigos comunes que tengan sentido para la realidad de los estudiantes de hoy. Sin dudas es un desafío porque siempre las instituciones que forman docentes vienen corriendo una etapa atrás y por ahí cuesta aggiornarnos. Pero es posible.La organización se enfoca en la escuela secundaria, ¿por qué? y ¿cuáles son las falencias más grandes de esta?Creemos que es donde hoy podemos tener mayor impacto por una cuestión generacional. Un recién graduado universitario con chicos que están en el secundario, y mejor si son de los últimos años. Es poder llevar la universidad y el mundo del trabajo a la escuela. Despertar interés y vocaciones. Y en la secundaria, los jóvenes están más cerca de ese siguiente paso aunque lamentablemente muchos ni estudian ni trabajan.Entonces, los temas de desinterés, desmotivación de los contenidos curriculares que se dan en la escuela con su mundo real se puede trabajar muy fuerte desde la planificación. Que ellos entiendan cómo aquello que se ve tiene un correlato directo con el mundo del trabajo y la educación superior. No solo los contenidos que los chicos aprenden sino cómo desarrollan sus capacidades y competencias y cómo aspiran a sus sueños.¿La escuela ha perdido su rol de enseñar debido a los diversos problemas sociales?No. Creo que la escuela se encuentra en una sociedad que plantea desafíos muy fuertes y desafiantes que tal vez hace 30 años no estaban o no se materializaban de la forma que se ven hoy. Eso exige una respuesta distinta y creo que ese es el desafío siempre. Ante situaciones nuevas y complejas uno no puede aplicar las mismas estrategias de siempre, requiere mentes nuevas, estrategias nuevas y pedagogías innovadoras.Nosotros hacemos mucho foco en el liderazgo docente del profesional que acompaña en el aula, pero que no quede solo ahí sino que se traslade directamente en el liderazgo de los estudiantes. Una vez una periodista nos hizo una nota y después en la revista puso el título: "Son llamas que encienden otras llamas". Eso fue fenomenal porque captó lo que queremos hacer. Nosotros no queremos ser los protagonistas, sino entregar ese protagonismo a los chicos y de nuestra pequeña llama después que ellos desarrollen la propia y que eso no tenga límites.Creo que todos nos acordamos de ese profesor, de esa persona que en algún momento de la vida nos llegó más, nos generó una transformación en nuestro modo de pensar distinto. Los chicos de las comunidades donde trabajamos necesitan ese profesor todos los días porque esa brecha que mencioné le juega muy fuerte en contra. Hay estudios que dicen que el déficit es de un año y medio o dos en cuestiones académicas, entonces no hay tiempo para perder.Enseñá por Argentina recluta graduados que se destacan por su excelencia. Hay informes que señalan que en las universidades cada vez se reciben menos. ¿Les está costando reclutar esos jóvenes?Cuando empezamos esa era una gran duda. Pero la verdad es que todos los años recibimos más de 3 mil postulaciones. Tal vez ahora los jóvenes salen con iniciativas más desordenadas, pero por otro lado con una potencia de ganas de hacerse cargo e involucrarse con las cuestiones sociales muy marcadas. Hay mucho interés.Algunos estudios indican que se invierte más en educación, pero se enseña menos...No hay una palanca, una solución. Si que se enseña menos, que hay ausentismo de alumnos y docentes. La cantidad de tiempo de clase que por ahí se pierde en cuanto al tiempo efectivo. Todo eso contribuye después en los índices de calidad educativa. Obviamente no estamos donde quisiéramos estar a nivel provincial, país ni internacional. El desafío es hacernos cargo y aceptar qué cuestiones del sistema educativo no nos gustan y qué se puede mejorar sin entrar en el plano político. Decir cómo generamos una agenda para los próximos 10 ó 20 años para la construcción de políticas educativas más allá que esté esta persona o este partido.Una apuesta de Enseñá por Argentina es que con estos jóvenes del programa, con los pies en el barro y conociendo la situación educativa de primera mano, creemos un movimiento de jóvenes comprometidos con la educación del país y que en 5, 10 o 20 años cuando estos estén en posiciones de liderazgo lideren en el mayor sentido de la palabra.En Salta, hay alumnos de escuelas públicas que ya perdieron más de un mes de clase por los paros. ¿Cantidad es sinónimo de calidad?Si bien cantidad no tiene una correlación uno a uno con calidad las dos importan. No lo pondría como un versus pero creo que hay que poner foco en las dos cosas y que la cantidad refleje calidad. Tenemos nuestras leyes y hay que cumplirlas; estas marcan una pauta pero creo que deberían marcarnos el piso y no el techo. Los 180 días deberían ser el piso y a partir de ahí construir.
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