A dos años, de la sanción de la ley provincial 7092, autoría del diputado Raúl Acosta, que fuera pensada con el objeto de erradicar actos discriminatorios y promover la igualdad en el ingreso o permanencia de cualquier establecimiento; aún vemos que se sigue violando la ley, utilizando los comunes carteles con la leyenda 'la casa se reserva el derecho de admisión', como herramienta discriminadora para segregar a personas que no son de agrado del lugar ya sea por la etnia, color de piel, condición social, etc.
En el marco de la víspera del día por el respeto de la diversidad cultural hacemos un llamado a las autoridades provinciales, y también municipales, competentes a que promuevan el cumplimiento efectivo de la norma.
Esta ley, sancionada el 3 de octubre de 2012 por la Legislatura chaqueña regula aquellos establecimientos, o eventos que deseen hacer uso del derecho de admisión para restringir el ingreso y/o permanencia de personas en su local, para lo cual deben inscribirse en un registro dependiente de la Subsecretaría de Comercio de la Provincia, donde presentarán sus condiciones, que deben hacer explícitas pero siempre que estas sean objetivas, igualitarias y no conlleven trato discriminatorio alguno.
Cabe recordar que esta es una política de protección que venimos reclamando desde el año 2003, cuando Raúl Acosta fuera concejal por el municipio de Resistencia y en su función lograra aprobar ordenanzas, que aún están vigentes y no han sido implementadas, tendientes a regular sobre la materia.
Al día de hoy, los jóvenes de Resistencia, recuerdan la campaña que supimos realizar con motivo de dar impulso a la aprobación de esta ley. Por esto es que se ponen en contacto con nosotros preguntándonos sobre los alcances de esta norma y sobre procedimientos para denunciar actos discriminatorios que sufren, principalmente en locales nocturnos.
Consideramos que si bien, en gran medida el cumplimiento efectivo de las leyes como estas, que no significan un gasto presupuestario para el Estado, pueda deberse a cuestiones sociales y culturales; queda en evidencia que también hay una falta de voluntad política e institucional que debe tenerse muy en cuenta.

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