Se trataba de un vecino casado y padre de una hija, que trabajaba en el área de mantenimiento en un colegio de las cercanías de Zeballos. El degenerado quedó detenido por el delito de abuso sexual con acceso carnal.
El atacante y su víctima eran vecinos, ya que vivían a tan sólo una cuadra de distancia en el barrio varelense El Rocío. Según informaron, el hombre, de unos 39 años, ingresó en horas de la madrugada pateando la puerta de la vivienda de la mujer, en la calle Pedriel.
En ese momento comenzó la pesadilla de la joven, que dormía junto a su hija cuando se despertó por el ruido de la puerta violentada. Al prender la luz, observó a un hombre armado junto a su cama y cuando intentó darle el celular, presumiendo que era un robo, el hombre le dijo "Pu.. de mi...., yo te voy a decir lo que quiero, acariciándole las piernas a su hija", relataron voceros policiales.
Como la madre le pidió que no le hiciera daño a la menor, el hombre la condujo al baño y la obligó a practicarle sexo oral. Sin embargo, como la criatura se asustó y comenzó a gritar, el violador le exigió a la mujer que la calme o, de lo contrario, la iba a matar. Luego de tranquilizarla, su calvario prosiguió, ya que el depravado continuó violándola analmente y amenazándola con hacerle lo mismo a la pequeña.
En ese momento, llegaron familiares a la puerta de la casa y el abusador escapó.
Los policías de la Comisaría 4ta. de Bosques -gracias a la descripción física del acusado y a un lunar que tenía en su rostro- determinaron que se trataba de un vecino casado y padre de una hija, que trabajaba en el área de mantenimiento en un colegio de las cercanías de Zeballos.
El hombre fue apresado rápidamente cerca de la estación de trenes de esa localidad de Varela cuando intentaba huir y quedó detenido por el delito de "Abuso Sexual con Acceso Carnal".
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