Deporte, cultura y educación de la mano del ex cura Luis María Ocampo

Deporte, cultura y educación de la mano del ex cura Luis María Ocampo
Luis María Ocampo no tiene dudas que “Al deporte, que atraviesa las tres organizaciones, lo tenemos dentro de una trilogía, acompañado por la cultura y la educación. ¿Por qué? Porque el deporte tracciona al resto”, contestó Ocampo ni bien se introdujo en el valor agregado que tienen las instituciones que preside: la faz social.
El deporte atraviesa todos los estratos sociales. Potencia la inclusión social. Lamentablemente, al deporte social siempre lo vieron como sinónimo de berreta. ‘Si tenés una escuelita no servís’, suelen decir. Nosotros queremos que cada uno de los chicos tenga su par de medias, su pantalón y su remera. Que todos entrenen con la misma ropa. Que no haya divisiones.

Es más, nosotros no tenemos alambrado perimetral. La única marcación, simbólica, es un hilo que delimita dónde va la gente. Y nadie traspone esa línea. Por suerte, pudimos eliminar la violencia después de suspender a padres y jugadores de por vida. Más allá de cualquier roce, que queda en el momento, lógico de por sí, después no pasa a mayores. ¿Por qué? Porque somos duros con las penas. No andamos con vueltas

Si ponemos un alambre la gente se colgará y le dirá de todo a los árbitros, porque todos son muy valientes en la tribuna… El Indio Solari, cuando tocaba en Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota decía que poner mucha policía era peor. Y nosotros jugamos sin policías, cuando en la Liga Marplatense es obligatorio que dos uniformados estén en la cancha, incluso cuando dentro de la misma hay chiquitos de 10 años. Increíble.

Siempre digo que al deporte deben practicarlos los jóvenes y los adultos, porque resuelve muchos problemas. Mientras más hacen deporte, menos costo de salud tiene la ciudad. Menos chicos en la calle. Menos delito, menos deserción escolar. Esto es algo que se maneja muy bien en Estados Unidos. Lo tienen muy claro. No te dan una beca de estudio sino hacés deporte.

-¿Debería implementarse algo similar en nuestro país?

-Si un empresario busca una persona para trabajar, y en el currículum dice que hizo deporte, es un valor agregado importantísimo. Esa persona tiene disciplina, trabajó en equipo, respeta los horarios, entiende consignas. Lamentablemente, no llegó a la Argentina. Todavía no lo ven. Acá, las escuelas no tienen un espacio para hacer Educación Física. Creo que estamos lejos de poder lograrlo, incluso cuando estamos en medio de un proceso de crecimiento. Aspiro que este movimiento sea positivo.

De paso, Ocampo también destacó que al complejo asisten chicos de distintos barrios de la ciudad: Aeropuerto, Montemar, Las Dalias, Alto Camet y Parque Peña.

-¿Esos chicos ven al fútbol como una salida?

-Hoy en día, el chico busca su propio futuro. Observa, interpreta. Lo que tiene el Fútbol Barrial es que acá se juega entre amigos. ¿Por qué? Porque el chico busca compartir momentos con sus amigos. Amigos de la escuela y del barrio. Si juega en River, entrena en Cerenil y el domingo le toca ir a Mitre o Aldosivi, se la pasa viajando en colectivo. Para colmo, cuando el lunes va al colegio y escucha cómo sus compañeros hablan del Barrial, éste terminará jugando en nuestra Liga, porque querrá jugar con sus amigos.

-¿Con qué realidad se encontró? ¿Falta de alimentación, drogadicción…?

-Por la zona de influencia, tenemos chicos a los cuales asistimos puntualmente. En otros casos, tenemos jóvenes que forman parte del programa Hábitat y Ciudadanía que tenemos con el CEAS y la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Mar del Plata, donde trabajamos junto al arquitecto Fernando Cacopardo.

No tengo dudas en afirmar que para muchos chicos, más bien que cambiamos su realidad. Acá tienen un espacio motivacional muy fuerte. La mayoría lo siente muy propio. Pero también se han sumado muchos papás que quieren colaborar.

-¿Qué metas tienen para este año?

-Continuar con los programas que tenemos. Desarrollo Joven, tendiente a buscar el primer empleo, viene muy bien desde 2009 y esperamos que a partir de junio pueda subsistir porque se nos cae la financiación del Banco Interamericano de Desarrollo. Además, terminar los casos de rescate habitacional y trabajar sobre 14 familias más. Avanzar fuertemente en el tema del deporte. También, arrancar con el hockey. Esperemos que el Municipio nos acompañe con la liberación de tierras, que es muy poco y está aprobado por el Concejo Deliberante.

Por otra parte, fortalecer nuestros vínculos con las escuelas secundarias. Recuerdo que al principio nos propusimos que los chicos tuvieran documentación. Después, que a ninguno le faltara completar la escuela primaria. Ahora apostamos al secundario. Presionamos para que los chicos terminen sus estudios. No sólo esto, desde el Club Estrada los motivamos para que sigan a nivel terciario o universitario. Que busquen progresar.

“EL CONVENIO UNIÓN – MGP ES UNA ESTAFA”

El ex cura lamentó que “Mar del Plata fuera perdiendo las canchitas barriales”, algo que desencadenó en otro tema: “Tenemos desperdiciado el espacio público en Parque Camet, que sigue siendo tierra de nadie. O tierra de unos pocos”.

-¿Por qué?

-‘Dime dónde pisas y te diré cómo piensas’. Si tu hijo vive en un barrio y juega en una cancha precaria, seguramente querrás mejorarla. Pero si practica en cualquiera de los clubes grandes, a lo sumo, la única preocupación será pagar la cuota. Entonces, a los funcionarios siempre les digo: ‘Procurá para los demás lo mismo que procurás para tus hijos’.

-¿Lo entienden?

-Yo lo digo, después está en cada uno.

-¿Qué le haría a Parque Camet?

-Algo parecido a lo que se hizo en Laguna de los Padres.

De paso, Ocampo fue terminante y duro cuando fue consultado sobre el convenio firmado entre Unión y la Comuna de General Pueyrredon, para que el club de calle 9 de Julio ceda sus tierras de avenida Libertad y Tandil, como trueque de un espacio de cuatro hectáreas en Parque Camet, con el fin de trasladar las oficinas municipales.

“Es una estafa”, disparó sin titubear. “Basta de seguir rifando el espacio público. Si Unión fracasó en su gestión, que no le tiren la culpa a otro. Quién me asegura que con un nuevo predio no será otro fracaso. Quién. Por qué Universitario, que está al lado, funciona a la perfección. Si ponen tanta guita en el Argentino A de fútbol, que pongan al menos la mitad en el mejoramiento del club”, disparó sin pelos en la lengua.

“MI FE SE FORTALECIÓ SIN LA INSTITUCIÓN”

Después de 20 años como cura, Ocampo decidió pedir licencia en 2006. Quizás cansado, o agotado por ciertas cosas, prefirió alejarse de la iglesia y trabajar desde otro lugar. En aquel momento, Juan Alberto Puiggari manejaba los hilos de la Diocesis marplantese.

-¿Ha pensando en volver algún día?

-No, para nada. Sigo con algunas personas a través de sus trayectorias espirituales, pero siempre desde afuera. No para volver. Mi fe se fortaleció sin la institución. Creo que debemos volver a Jesús de Nazaret, sin todo lo otro que lo rodea.

-¿Ni siquiera por el arribo de Francisco al Vaticano?

-Esperemos que pueda incidir en cambios concretos. Por ahora son gestos. Es muy pesado el ambiente donde se desenvuelve. Pienso que los curas que venían haciendo muchas cosas positivas, ahora se sienten respaldados. Por suerte, Francisco se mueve y actúa así, porque siempre fue así. Estando en Buenos Aires no se fue a vivir al Palacio Arzobispal. Vivía en un cuartito.

-¿El nuevo Papa provocó que la gente se acercara a la Iglesia?

-Creo que vamos hacia nuevas espiritualidades, nuevos modos de vincularse con la religión. No pasa por lo institucional. Si la Iglesia se desintitucionaliza y se pone como animadora de las cuestiones más religiosas, ése sí será el gran cambio. El gran desafío que tiene Francisco es desmantelar la estructura del Vaticano. Insisto: es un tipo providencial que meterá algunos cambios. Después se verá cómo sigue la historia.

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