Más denuncias de violencia contra alumnos de la Escuela Primaria 21

Más denuncias de violencia contra alumnos de la Escuela Primaria 21

Luego de conocerse el caso del chico de diez años que sufrió una fractura en un brazo, otra madre denunció hostigamientos contra su hijo hasta por parte de una docente. Además, afirman que las autoridades del establecimiento del barrio La Celeste buscan minimizar la situación.

Un día después de conocerse la terrible agresión contra un alumno de tercer grado de la Escuela Primaria 21, por la que sufrió una fractura en uno de sus brazos, salieron a la luz más hechos de violencia en ese establecimiento. Lo peor, es que uno de ellos involucraría a una docente, según la denuncia de una madre.

Por una serie de agresiones físicas y verbales contra su hijo de seis años, María José Zárate hizo una denuncia penal contra una maestra de la escuela situada en Arquímedes entre Payán y Chávez. El caso en cuestión ocurrió en junio pasado. Y la gota que rebasó el vaso fueron las marcas y moretones en uno de sus brazos que el chico presentó cuando volvió de clases.

Además, la mujer dijo que su hijo también fue víctima de la violencia y hostigamiento de otros alumnos que concurren a ese establecimiento. Tal es así, que por una brutal golpiza ocurrida meses atrás, el chico perdió dos de sus dientes frontales.

"Para ellos son siempre 'accidentes'", dijo Zárate en diálogo con Democracia y denunció que las autoridades buscan "minimizar" lo que ocurre en la escuela.

Ahora, el chico debe asistir a un psicólogo por las secuelas que le quedaron de cada ataque.

"En todo el año, nunca tuve una respuesta satisfactoria", dijo.

"Me dijeron que la violencia 'abarca mucho', como que lo que le pasó a él no es violencia. ¿Entonces qué es? Si te arrancan los dientes, es 'un accidente'. ¿Pero vos no estás mirando a los chicos que se están agarrando a sillazos?", denunció Zárate.

La madre dijo que cuando se acerca a la escuela a pedir explicaciones por los ataques, las autoridades "te quieren gritar y te dicen que tenés un problema psiquiátrico".

En otro episodio, el chico fue encerrado en el baño por un grupo de estudiantes de cuarto grado –entre tres y cuatro años más grande que la víctima– que le propiciaron otra feroz golpiza. En esa oportunidad, las consecuencias no fueron mayores por la intervención de una docente que los separó.

"Tenemos esta escuela en el barrio y no la podemos aprovechar por todos los casos de violencia que hay", lamentó la mujer.

Bullying

Las repercusiones por el caso denunciado ayer por este diario y el noticiero TeleNoticias, que se emite por TeleJunín, causaron una gran repercusión en el ámbito escolar.

El hecho que terminó provocando una fractura en el brazo de un niño de diez años ocurrió el jueves de la semana pasada, alrededor de las 16. “Supuestamente, ‘el nene se cayó en Educación Física’, que es mentira. Se cayó en un recreo, un compañero de cuarto le hace una traba, que es uno de los nenes que lo vive molestando. Cuando llego al hospital me encuentro que le hacen la placa y que está quebrado. Y encima es en la mano que él escribe”, relató Alba, su madre, quien no dudó en afirmar que se trata de un caso de bullying.

Según la denuncia, los hostigamientos comenzaron hace un año atrás, cuando la mujer descubrió los moretones en el cuerpo de su hijo.

"Él me cuenta que lo encierran en el baño, lo agarran a patadas, lo amenazan, le dicen ‘enfermo’ y le escupen la cara”, relató la mujer.

Repercusiones

Varias madres de alumnos se manifestaron preocupadas –aunque algunas no se animan a denunciar lo que ocurre con sus hijos. Y en Inspección General comenzaron a indagar sobre cada caso.

También, funcionarios de la Dirección de Asistencia a la Víctima de la Municipalidad concurrieron a la Escuela Primaria 21 y luego se entrevistaron con algunos padres.

Pero así y todo, las agresiones continuaron. Según pudo saber Democracia, un grupo de nenas recibió amenazas de que les iban a "cortar la cara".

Cambio de escuela

"Yo lo decidí. El año que viene lo cambio. No va a seguir viniendo a esta escuela. Es una lástima porque a mi me queda a 20 metros", dijo Zárate, quien al igual como manifestó Alba ayer, piensa cambiar a su hijo de establecimiento para evitar consecuencias mayores.

La mujer también se quejó por la poca preocupación de las autoridades. "Por ahí es una escuela de barrio, no sé porqué no se preocupa la Inspección por hacer algo. Rescatás muy pocas personas que trabajan debidamente, por ejemplo la maestra de mi hijo", dijo.

"Acá pasa lo que uno no se puede imaginar. Hace unos días a un nene de cuarto grado lo corrieron con una botella".

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