Lo afirmó el ex director de Alumbrado Público, pero indicó que no se puede accionar porque los vecinos aportan pocos datos.
En la Municipalidad dicen desconocer la existencia de estos casos. Sin embargo, Oscar Gencarelli, ex director de Alumbrado Público, asegura que son “muchos” los reclamos de este tipo que “todos los días” llegan al Palacio 6 de Julio. “Es mucha la gente que llama molesta y denunciando que los empleados les cobran para colocar lámparas”, asegura el ex funcionario que dejó su puesto hace menos de una semana.
El problema, según palabras de Gencarelli, es que para que el municipio pueda accionar o tomar una medida se necesitan pruebas “contundentes”. “Ocurre que el vecino llama molesto a la Dirección de Alumbrado y denuncia que empleados de la comuna le cobraron para cambiar un foco, pero no aportan más datos que ese. Para que se pueda avanzar, es necesario el número de camión, la hora y la zona en la que ocurrió esto, y, si se puede, una foto. También pasa que el vecino tiene miedo, y a su vez hay muchos otros que se acostumbran a esta metodología y se quedan con los celulares de los trabajadores para llamarlos de nuevo”, explica quien estuvo casi un año comandando Alumbrado Público.
Un dato que apunta Gencarelli es que también el vecino se puede confundir con terceros que ilícitamente intervienen sobre el alumbrado, ya que son varias las empresas que están en la calle y tienen disponibles hidrogrúas para poder realizar estas tareas.
Falta control. Gencarelli hecha “luz” sobre el tema apuntando sobre la falta de un sistema que supervise las tareas de los empleados municipales encargados del mantenimiento de luminarias.
El ex director asegura que en Alumbrado Público existe un sistema antiguo de control de stock y salida de insumos, pero indica que es muy complicado chequear qué tarea se realiza con lo que se retira del depósito de la Dirección. “Pedimos que se adquirieran computadoras nuevas y la instalación de una red de fibra óptica para poder actualizar el sistema de control de los materiales, que es viejo y que a veces no funciona bien”, desliza.
Según la explicación de Gencarelli, la salida de los insumos en el depósito queda asentada y el electricista que retira los materiales tiene que hacer un informe donde se indica qué se utilizó y con qué fin: “Nosotros queríamos avanzar en un sistema que nos permitiera saber dónde se colocó o para qué se utilizó ese elemento. Ese era el próximo paso a dar”.
Recorte. Ya afuera de la Muni, Gencarelli asegura sentirse “frustrado” e indica que “para el Ejercicio 2014, Alumbrado Público había pasado un presupuesto por 74 millones de pesos, lo que incluía obras nuevas, compra de vehículos de flota e insumos; pero desde otra área lo bajaron a unos 50 millones. Hay mucho para hacer”.
“Con el ingeniero Mariano De Juan –ex secretario de Desarrollo Urbano– lanzamos un plan de contingencia para el alumbrado el 8 de abril. Hace unos días, Giménez –secretario general del municipio– y Héctor Di Forte –secretario de Infraestructura– lanzaron una emergencia donde no hay nada nuevo respecto al plan que habíamos hecho nosotros. Sólo tienen que salir a trabajar los empleados para que el alumbrado mejore”, sostiene Gencarelli.
Oscar Gencarelli -Ex director de Alumbrado Público- Es mucha la gente que llama a la Municipalidad molesta y denunciando que los empleados de Alumbrado Público les cobran para colocar lámparas.
Lo que sea por un foco. Ante la falta de respuestas desde Alumbrado Público, los vecinos de la ciudad se organizan de diferentes maneras para tratar de tener algo de luz en la calle.
En Villa Belgrano, Gustavo Manzur, presidente del centro vecinal, contó que conoce varios casos de vecinos que han comprado focos de luminarias para después contratar a alguna empresa que tenga disponible una hidrogrúa para hacer el recambio.
“Tengo conocimiento de que esto ha pasado en dos sectores del barrio y que uno de los vecinos se encargó de contactar a la hidrogrúa de una empresa para hacer el trabajo. En esa oportunidad se cambiaron varias lámparas. Ahora estamos preocupados porque en el barrio falta el alumbrado en cuatro cuadras de avenida Laplace”, asegura Manzur.
En barrio Patricios, Norma Paz, presidenta del centro vecinal, padece en carne propia la falta de iluminación. Para la Navidad pasada, el vecindario había organizado un acto frente al centro vecinal (Luis Vernet al 2300), pero en la cuadra las luces no funcionaban y por eso había pedido al CPC que mandara una cuadrilla para arreglar el desperfecto.
“Primero le dije al director que me mandara a la gente de Alumbrado así teníamos luz para la fiesta; me dijo que sí y nunca más me devolvió el llamado. Lo contacté de nuevo para pedirle unos reflectores y me dijo que no; entonces los vecinos me prestaron unos y él me pasó el contacto de tres electricistas de Alumbrado Público que podían venir a colocar los reflectores. Pero había que pagarles”, cuenta Norma.
La mujer agrega que en la puerta del centro vecinal se hizo un buen trabajo: “Llamé al primero de la lista que me había pasado el director. El hombre vino con su escalera, instaló los reflectores y nos cobró 600 pesos”.
Carlos Ferrari, presidente del centro vecinal de General Savio, ya pensó hasta en escribirle una carta al Defensor del Pueblo de la Provincia por la oscuridad que hay en su barrio. “Yo ya estoy agotado, no sé qué más hacer para que Alumbrado Público me de una respuesta, ni si quiera consigo que me digan que no van a venir a arreglar nada (risas). Me río para no llorar. Estoy haciendo la carta para presentarla en la Defensoría”, cuenta decepcionado por la falta de respuesta
Para denunciar. La Muni resalta en su página web que no se debe abonar ningún arancel por el mantenimiento de luminarias. Si querés denunciar un caso, tenés que aportar al menos el número del camión que trabajó en tu cuadra. La denuncia la podés hacer llamando a la Dirección de Alumbrado Público, al teléfono 428-5600, internos 1820 al 27.
Reclamos. Los vecinos que tengan paciencia, pueden hacer su reclamo al 428-5600, internos 7500, 7501, 7502, 7593. También se pueden hacer reclamos en los CPC.
La opinión de José Del Franco. Periodista. Vecino de Bº Argüello: Un Alumbrado NO Público. Que llames para reclamar porque pasó una hora y el delivery con la muzza no llega a tu casa, está bien. Que reclames que el “tacho” no pasó a buscarte y llegas tarde, también. Pero que llames a Alumbrado Público de la Municipalidad de Córdoba y no te den bola durante ocho meses, no tiene precio.
Parece una historia de ficción, pero es la pura verdad. Los vecinos de calle Raymond Poincaré al 8.300-8.400, de barrio Argüello, reclamamos desde agosto de 2013 sin obtener respuesta alguna.
Y no es que se rompió un foco y estamos “un cachito” a oscuras: ninguna de las cuatro luminarias funcionan y la cuadra, a esta altura, es una verdadera boca de lobo que sólo se ilumina con las luces exteriores de las casas. Cómo será que hasta los pibes del barrio la usan para jugar al gallito ciego, pero sin vendarse los ojos.
Con el primer reclamo nos dieron un número de referencia, el #12.381. Pero fue en vano, porque nunca fueron a tratar de solucionar el problema. En todo este tiempo, los camiones de Alumbrado Público “brillaron” por su ausencia.
Incluso, algunos de los vecinos llegaron a proponer que hiciéramos una vaquita, compráramos las luces y le pidiéramos una mano a los muchachos de EPEC, “que si les tiramos unos mangos, seguro nos hacen la gauchada”. Una verdadera locura. Pagar por fuera un servicio por el cual ya pagamos nuestros impuestos.
Parece mentira, pero los vecinos tenemos registros de todas y cada una de las llamadas que realizamos en estas 34 semanas reclamando. Todo en vano, porque nunca obtuvimos una respuesta favorable. Cuenta la historia que una de las empleadas del área llegó a cuestionar por qué nos habían dado un número de reclamo “si en Alumbrado Público no damos ese dato”. Locura total.
Pregunto: Ahora que “rajaron” al jefe del área, ¿se pondrán las pilas? A esta altura, los vecinos de la cuadra hacemos un juramento: si en menos de 30 días la Municipalidad de Córdoba soluciona el problema, les pagamos el asadito los vecinos del barrio.
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