Aumentaron un 20%. En Mendoza, 245 hogares fueron desvalijados en lo que va de este mes. Lo nuevo: robo armado en fiestas.
Por otro lado, también se denunciaron cuatro casos de entraderas en fiestas, en las que grupos armados se mostraron predispuestos a despojar de sus pertenencias a personas reunidas en cantidad.
Amantes de lo ajeno
Así como las riñas familiares, los intentos de saqueo, los heridos por pirotecnia y los accidentes automovilísticos, los robos y hurtos domiciliarios también se incrementan durante la época de fiestas. Este fenómeno, según la Policía Federal, son una constante de todos los años.
Sin embargo, en este año la suba, teniendo en cuenta la cantidad de denuncias que se hicieron en la provincia –fueron 245 los robos y hurtos (también se incluyen intentos)–, marca un aumento del 20% en relación al mes de noviembre pasado.
En el desglose caso por caso, también se puede notar un incremento en relación a la violencia con la que se desvalijaron las casas. De los 245 casos, 78 tuvieron episodios de agresión.
Todos los demás hechos se produjeron cuando la vivienda estaba deshabitada.
Otro dato interesante es que, de las casas ultrajadas, la mayoría (el 68%) no contaba con seguro contra robos y de las que sí tenían, solo un pequeño porcentaje fue resarcido en la totalidad de los elementos robados.
¡Esto es un asalto!
El fin de año y sus miles de celebraciones dieron paso a una nueva modalidad de robo en Mendoza: los ingresos a las viviendas en plena fiesta. Ya están denunciados cuatro casos en los que, de acuerdo a la declaración de testigos, mientras se divertían y cuando menos se lo esperaban, un grupo armando ingresó al evento a mano armada exigiendo la entrega de toda pertenencia de valor a los sorprendidos asistentes. Uno de los casos más resonantes tuvo lugar el sábado por la madrugada.
De los cuatro hechos denunciados, dos fueron “exitosos” y los otros dos fueron frustrados por las mismas víctimas, que lejos de dejarse amedrentar, arremetieron contra los chorros.
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