Dos jóvenes permanecían ayer internados tras ser agredidos, según informaron desde la Policía, por personal de seguridad de un local nocturno del centro de la ciudad. Uno podría perder un ojo.
Los jóvenes atacados tienen 18 y 22 años, son hermanos y ambos están internados en la clínica Pasteur. Fueron agredidos alrededor de las 7.30 del 1 de Mayo.
Según informó la Policía, no es la primera vez que se registra un hecho de violencia en ese lugar, identificado por los investigadores como Waikiki Bar, a tal punto que existe otra denuncia penal como antecedente en la Comisaría Primera que involucra a patovicas.
Según fuentes policiales y judiciales, la golpiza comenzó dentro del local ubicado sobre Diagonal 9 de Julio 53 y luego se trasladó a la vereda, a la vista de numerosos testigos.
“Los dos están muy golpeados”, dijeron ayer sus familiares, mientras seguían de cerca su evolución desde la clínica donde los jóvenes están internados. Precisaron que el más grande sufrió una fractura maxilar y corre el riesgo de perder un ojo. Ayer por la tarde se encontraba internado en terapia intensiva, mientras su hermano, a quien le fracturaron el tabique nasal, era evaluado por los médicos a raíz de los golpes que recibió en su cabeza. Permanecía alojado en una habitación en observación.
Inicialmente habían recibido asistencia en el hospital Castro Rendón. Allí los médicos decidieron que el joven de 22 años sea trasladado a la clínica Pasteur y que su hermano reciba el alta.
Es así que el menor de los dos hermanos llegó a declarar ese día en la Comisaría Primera. Horas más tarde se descompensó hasta caer desvanecido y fue de nuevo internado en la clínica donde está el mayor.
De acuerdo a la denuncia que radicó uno de los damnificados en la Comisaría Primera, el jefe a cargo del área de Investigaciones, Adán Silva, dijo que el personal de Waikiki, que está bajo sospecha, comenzó a golpear a uno de ellos y luego también atacó a golpes al otro joven cuando éste, al ver cómo agredían a su hermano, intentó defenderlo.
“Al mayor le empezaron a pegar en el baño, lo sacaron a golpes y siguieron golpeándolo en la entrada. Cuando su hermano quiso salir para ayudarlo, no lo dejaron, le trabaron el portón y también lo golpearon”, contó a su vez un tío de los jóvenes.
El comisario Silva dijo que tienen identificados a cuatro sospechosos por su nombre y que ayer personal de la Brigada intentaba ubicarlos. Testigos los sindicaron de ese modo.
Mientras los jóvenes permanecían ayer internados, el fiscal de turno Maximiliano Breide Obeid fue hasta la clínica y les tomó declaración. Era inminente, además, que atestigüe el amigo que los acompañaba al momento de ser atacados a golpes.
Allanamientos
El fiscal de la causa realizó ayer por la tarde un allanamiento e inspección ocular en el local Waikiki con el fin de obtener pruebas que permitan esclarecer el hecho denunciado.
"Secuestramos un CPU y una boleta. Extrañamente no hay ningún registro ni libro que indique los movimientos del lugar", explicó Maximiliano Breide Obeid ayer por la tarde.
Además, el fiscal señaló que el local no exhibía la habilitación correspondiente y desconocía quién es su propietario.
Respecto de los patovicas, el fiscal explicó que no saben sus paraderos ni sus identidades ya que en el local no encontraron registros del personal que trabaja o trabajó la madrugada de la golpiza denunciada.
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