Denunciaron nuevos movimientos de suelo y “relleno” de la laguna de Santa Catalina

Fue en una movilización de vecinos y agrupaciones. Detectaron montículos de tierra y escombro, además de la disminución en la humedad que el ecosistema debería conservar en sus condiciones normales. Aseguraron que el ojo de agua “bajó su cauce”, por lo que estiman que podrían existir desagües artificiales. El proyecto para protegerla podría caducar a fin de año si no se aprueba.
Hay un testimonio del que no se puede dudar: en pleno humedal, a metros de la Laguna de Santa Catalina, el suelo estaba más seco que lo apropiado y sobresalían los montículos de tierra y escombros generados por la compañía que compró una porción de ese espacio verde público. Todo, pese a la orden judicial de no modificar el territorio que la Cámara de Diputados respaldó como Reserva Natural provincial. La escena fue detectada en la última movilización que organizaron vecinos y vecinas para repudiar el “relleno” del ojo de agua y la reducción de su caudal por vías artificiales, mientras esperan la aprobación definitiva de la preservación.

Junto a la Laguna de Rocha, es el último pulmón natural del área baja de la Cuenca Matanza-Riachuelo que, paradójicamente, se intenta sanear. Sin embargo, el accionar hacia el espacio lomense no parece ser tan claro. “Sabíamos que habían impactado sobre el lugar pero se habían calmado. Ahora lo que están haciendo es sacar tierra de un lado para vaciar la laguna y luego la usan para rellenarla. No lo podemos permitir”, denunció Patricia Rodríguez, una de las titulares de la organización ambiental Pylmaiqueñ.

El planteo se multiplicó en las cincuenta personas que participaron de la movilización que el sábado último partió de Madrid y Juan XXIII y tuvo como primera parada el ex ingreso al cauce, ahora presidido por una verja y una pared con el nombre de Covellia S.A., la firma que le compró a la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) un ámbito cuyo máximo ‘uso’ debía ser el del estudio de la biodiversidad. El grupo se acercó después hasta el límite de la casa de altos estudios local con el predio, donde dos encargados de seguridad y una hilera de especies vegetales desecadas eran los guardaespaldas de al menos dos montículos de tierra y escombro, según pudo constatar LA TERCERA.

“El movimiento de tierra revuelve la vegetación. Hace tiempo (el 10 de abril último) tuvimos la suerte de ver coipos, pero si se quedan sin comida se van a morir. La laguna está bajando mucho su nivel en poco tiempo, entonces presumimos que hay un drenaje más o se profundizaron los que ya tenían”, detalló a este medio la ambientalista. Esa alteración se da cuando la propuesta de declarar la zona como Reserva fue aprobada por la Cámara Baja y contó con la adhesión del Concejo Deliberante local.

La responsabilidad de adoptar la óptica proteccionista recae en manos del Senado. En la instancia legislativa anterior, los bloques del Frente para la Victoria, la Coalición Cívica (CC), el GEN-Partido Socialista y Unión Celeste y Blanco impulsaron el reconocimiento, al tiempo que se comprometieron a trabajar para que los representantes de sus partidos en el siguiente recinto imitaran su predisposición. Sin embargo, aún no hay gestos a favor de la sanción. Si no se aprueba este año, “el proyecto entero caduca”, advirtió Rodríguez.

En la marcha, Julio Gutiérrez y Rosendo Pedernera, concejales del ARI-CC local, recalcaron la necesidad de comprometerse. “El martes (por hoy) tenemos una sesión y vamos a pedir interpelar al director de la Policía Ecológica municipal para que intervenga”, anunció el pre candidato a intendente.

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