Denuncian la usurpación de tierras en el barrio Los Tilos

La titular de la sociedad de fomento, Mirta Ibarra, reclamó mayor control de las autoridades. El Banco Municipal de Tierras recibe dos denuncias por semana. El barrio se ubica al noroeste de La Florida.
"Las usurpaciones de terrenos públicos y fiscales son frecuentes". La frase pertenece a la titular de la sociedad de fomento del barrio Los Tilos, Mirta Ibarra, que calificó a la situación como "desesperante".

El Banco Municipal de Tierras -a cargo de Javier Woolands- recibe dos denuncias por semana. "Estamos pidiendo a gritos que alguien tome intervención ante esta situación porque se siguen produciendo usurpaciones de terrenos casi a diario", dijo Ibarra. Además agregó: "Vemos que no hay ningún tipo de control por parte de las autoridades y eso es aprovechado para la apropiación ilegal".

Woolands admitió a LA CAPITAL que este tema "es reiterativo" y le genera preocupación a la Comuna. "Estuve reunido con Ibarra y le manifesté que al tratarse de terrenos privados, la Municipalidad tiene pocas posibilidades de solucionar el problema. Es el dueño quien tiene que hacer la denuncia ante la fiscalía. De todas maneras, tratamos de disuadir al usurpador e intentamos localizar a los propietarios".

El modus operandi de quienes usurpan viviendas para vaciarlas o disputar la propiedad comienza con la búsqueda de una casa con aspecto de deshabitada y preguntas a los vecinos. Sabiendo calle y número, en la Dirección de Catastro se obtiene la nomenclatura catastral, que también figura en las boletas de impuestos municipales.

Con ese dato ya se puede acceder, en el Registro de la Propiedad, a un certificado de dominio o un índice de titularidad, que permitirá saber quién es el último propietario, su DNI y cuántos bienes posee.

Son todos trámites que puede hacer un abogado, gestor o escribano sin saber para qué los necesita su cliente. Con esos datos, en la Dirección de Rentas, por Internet, es posible averiguar si la propiedad en cuestión registra alguna deuda. Entonces, a los delincuentes sólo les queda concretar la usurpación, inicio de un complicado y largo proceso legal.

El Código Penal establece, en su artículo 181, una pena de prisión de un mes a tres años "para el que por violencia, amenazas, engaños, abusos de confianza o clandestinidad despojare a otro, total o parcialmente, de la posesión o tenencia de un inmueble o del ejercicio de un derecho real constituido sobre él, sea que el despojo se produzca invadiendo el inmueble, manteniéndose en él o expulsando a los ocupantes".

Ibarra se refirió a la metodología delictiva y afirmó que las organizaciones que se dedican a este tipo de hechos realizan un trabajo de inteligencia previo. "Se ve que tienen datos porque saben perfectamente dónde caer. De todas maneras, nos llama la atención que quienes adquieren estas tierras no se den cuenta de la irregularidad porque para comprar se necesitan determinados papeles que harían saltar que son terrenos usurpados".

Para los vecinos de Los Tilos, el Gobierno se tiene que ocupar del problema. "Nosotros vemos que no hay control y eso es aprovechado para la apropiación. La situación es desesperante porque observamos que la usurpación está creciendo día a día. En algunos casos logramos que los dueños aparecieran y recuperaran sus tierras. Pero en otros los propietarios no se presentaron y esos terrenos se usurparon".

Según especialistas en la materia, en el sistema argentino una escritura no es constitutiva del derecho. El ejercicio del derecho se concreta por medio de los distintos modos de poseer.

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