La familia de un hombre de 33 años acusó al profesional de causar su muerte. Dudan del origen de su título universitario. No figura en registros del Colegio de Psicólogos aunque ejerce como tal.
Durante 10 años Horacio recibió la atención de Marín, aunque siete días antes de morir le manifestó expresamente que no se sentía bien. El 2012 se iba y la salud de Horacio empeoraba. El abogado querellante, Marcos Rodríguez Allende, acusó a Marín de haber hecho padecer un calvario al paciente y a la familia durante la década que lo atendió en su consultorio particular. El letrado afirmó a UNO que el médico, que aduce su condición de psiquiatra, “firma como psicólogo sin estar matriculado” en el Colegio de Psicólogos de Entre Ríos (COPER). Además, puso en duda que tenga la especialidad en psiquiatría ya que no existen registros. Allende precisó que la familia entiende que se está ante un caso de mala praxis, que originó que se realice una denuncia ante el Juzgado de Instrucción Nº2 a cargo de Mauricio Marcelo Mayer. “El juez ordenó la autopsia y el médico forense concluyó que el joven falleció producto de un paro cardiorespiratorio de origen neurológico, por enclavamiento del tronco cerebral en el agujero occipital, sin evidencias de participación de terceras personas”.
En las testimoniales que recogió el juez Mayer los familiares aseguran que “Horacio, día tras días, iba empeorando y no quería dejar a su médico”. En este sentido, el letrado señaló que “el vínculo que establece el psiquiatra con el paciente parte de una base de asimetría entre ambos, porque en la mayoría de los casos el paciente presenta una situación de fragilidad, vulnerabilidad y dependencia de acuerdo a la patología”.
En la investigación se pudo determinar que Marín atendía al joven en un consultorio privado ubicado en la zona céntrica. Allende volvió a insistir en que “el médico no posee ni poseía una matrícula habilitante, lo que es necesario dadas las características de la problemática de Horacio”. Y reflexionó: “Debía tener una matrícula como psiquiatra”.
Autoridad para medicar
Una de las diferencia entre un psicólogo y un psiquiatra es que éste está capacitado para suministrar medicamentos a sus pacientes. “Él lo medicaba en su rol de psiquiatra y lo atendía en el de psicólogo”, dijo Allende, quien se mostró sorprendido porque este profesional se desempeña en el Poder Judicial y en un lugar que, ni más ni menos, decide que un hombre que violó la Ley pueda volver a transitar el camino para reinsertarse en la sociedad.
Durante 10 años el doctor Marín dosificó los medicamentos que habrían llevado a Horacio al estado de deterioro que le costó la vida. “Horacio tenía diferentes descomposturas, lo que le provocaban heridas en el rostro y por las que perdía el conocimiento”, reseñó Allende y agregó que “se trataba de una cuestión neurológica, y en esa pérdida del conocimiento se golpeaba, ocasionándose quebraduras y lesiones con diferentes objetos”.
Leyendo los informes médicos, Allende contó que Marín le suministró durante muchos años “Valproico, que es un proato de magnesio, así como el Clomazan que requiere un estricto control periódico, y Logical en dosis de 400 miligramos cuatro veces por día”. El querellante destacó que “esta persona que atendía a Horacio le mantuvo una medicación con una dosis muy elevada durante muchos años, sin control de laboratorio cuando expresamente debió hacerlo”.
Familia preocupada
Según surge del expediente, la familia muchas veces manifestó a Marín su preocupación por el progresivo deterioro en la salud del joven. Con respecto a la medicación, el médico les explicó que “la medicación era inocua que se trataba de una sal sin contraindicaciones, y que le recetaba esa misma dosis a un niño”. La familia se ha ocupado de difundir el caso a través de facebook o colocando afiches en las esquinas (por ejemplo Alsina y Villaguay) con la foto de Horacio y un desesperado pedido de justicia.
Dependencia
El abogado mencionó que Horacio llegó a tener una fuerte dependencia de su terapeuta. “La dependencia del paciente fue tal que soportaba la demora del médico en atenderlo. Su última consulta fue el 24 de diciembre de 2012. Horacio fue a decirle que cada vez se encontraba peor”. Después de esto su hermano lo encontró tirado en el suelo de su habitación, al lado de la cama, ya sin vida.
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