La madre del niño de 11 años que fue diagnosticado con disfasia epiléptica, relató a ANB que en una pileta privada le prohibieron la entrada a su hijo, alegando que su acompañante terapéutica “le estaba dando clases”. Karina, la madre del niño, justificó porqué decidió hacer público el hecho.
Karina relató que su hijo asistía habitualmente a la pileta del complejo turístico, con su acompañante terapéutica. No obstante, la gerenta les comunicó que por orden del propietario del lugar, “le prohibían la entrada a la pileta”.
Karina pidió por escrito a la gerenta la argumentación y aseveró que “realizará todas las denuncias correspondientes” al caso.
En tanto, sinceró que decidió hacer público el hecho, "porque mi hijo presenció los entredichos que tuvimos con la gerenta. Y él entiende todo. Entendió que lo estaban rechazando pero no porqué”.
Insistió en que no hay una razón legal para lo que ocurrió “porque pagué por un pase libre, y se puede ir acompañado”. En ese sentido, explicó que su hijo precisa asistencia porque padece trastornos en la motricidad fina. Además contó que el niño asiste a una escuela privada, como alumno integrado.
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