La intención de construir un estadio de fútbol en medio de la Reserva Natural del Puerto sigue desatando polémicas. A pedido del club Aldosivi, se realizó el pasado jueves 30 de diciembre una audiencia conciliatoria en el Juzgado Federal Nº2 –a cargo del juez Eduardo Jiménez-, donde los representantes del equipo portuario plantearon que los últimos movimientos de tierra y maquinarias que habían derivado en denuncias por avanzar sobre zonas de nidificación, respondían a tareas de resembrado.
Dijeron que se pretendía “esconder el verdadero propósito que persiguen con los movimientos de tierra que se están efectuando” y se pidió que se forme copia del expediente para que sea pasado a la justicia penal, con el fin de que se investigue la posible comisión del delito de incumplimiento de orden judicial.
De la audiencia convocada en el marco del expediente “Fundación Reserva Natural Puerto Mar del Plata c/ Club Atlético Aldosivi s/amparo ambiental” Nº 89665, participó el representante legal de la Fundación, José Esain; Fernando Evangelista, presidente de la Fundación; José Moscuzza en representación del Club junto al abogado Grasso; el letrado Furundarena como representante legal del Municipio y el doctor Cartolano en representación de la Fiscalía de Estado de la Provincia de Buenos Aires.
El juez, en primera instancia, realizó una reseña de la medida cautelar dictada el 5 de octubre de 2010, que al ser incumplida originó dos intimaciones de cese de actividades, ambas apeladas por el Club y denegadas por el Juzgado Federal.
Al tomar la palabra, el representante legal del Club Aldosivi negó que se estuviera construyendo un estadio de fútbol en ese lugar y dijo que se estaban haciendo sólo “tareas de resembrado”, según indica un comunicado de la Fundación de la Reserva.
La respuesta fue que “los trabajos que se estaban desarrollando en el lugar eran clandestinos, pero que además se estaban ejecutando por fuera de la superficie que se le concediera al Club por el Consorcio Regional Portuario”.
“Además, la Fundación sostuvo que para este tipo de tareas como la resiembra no se necesita de retroexcavadoras, ni palas cargadoras de grandes dimensiones. Además, esta actividad no se realiza en esta época del año. Alegar esto era atacar la inteligencia del magistrado y de las partes que habían sido convocadas a esa audiencia”, cuestionaron a través del escrito
A su vez, desde la Fundación se presentó un escrito donde se adjuntaron fotos certificadas que muestran cómo aún se está trabajando en el lugar.
Desde el Consejo de Administración Fundación Reserva Natural Puerto cuestionaron también la posición que tomó el representante del Municipio en la audiencia. “Dijo que ellos no tenían nada que hacer en ese lugar. Pero las ordenanzas que declaran la Reserva son municipales y la autoridad para dar la licencia ambiental de la obra del Club Aldosivi es municipal. Decimos esto porque ello ya fue resuelto en su momento por la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata, en consonancia con el criterio de la propia Corte Suprema de Justicia de la Nación en la misma causa”.
Desde la Fundación, presidida por Carlos Brachi, remarcaron: “Hay que tener en cuenta que estamos ante un incumplimiento de una orden cautelar, una actividad manifiestamente clandestina con trabajos que se están ejecutando sin responsable de obra, los que provocan pérdida irrecuperable de sectores imprescindibles para el ecosistema y los ejemplares que residen allí y cubren sus rutas migratorias”.
“La falta de un proyecto arquitectónico, de responsable y además de una evaluación de impacto ambiental que autorice mediante declaración de impacto ambiental –previa audiencia pública- muestran a las claras la intención del Club de manejarse al margen de toda ley”, denunciaron.

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