Empleados de un laboratorio alertaron sobre la elaboración de medicamentos en una planta de Surar Pharma SA
El vicegobernador de la provincia y candidato a gobernador por el Frente para la Victoria, Juan Manzur quedó envuelto en un escándalo a raíz de una denuncia por falta de control de la fabricación demedicamentos que data de su gestión como ministro de Salud de la Nación.
Bajo el título “¿Hasta cuándo la impunidad?”, el sitio urgente24 dio a conocer un correo electrónico que circula por la plaza farmaceútica de la Ciudad de Buenos Aires desde el junio de 2014, en el que hay denuncias por la elaboración de los medicamentos en una de las planta del laboratorio Surar Pharma SA, con domicilio en Luis Viale 965 y Espinoza 1439, que debería supervisar Anmat/Iname.
Alarmados por las deficiencias que representa el laboratorio y la ausencia de control, los empleados Surar quisieron contactarse con Carlos Chaile, director nacional de la Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica); y también con el responsable de inspecciones del Iname, Rodolfo Mochetto, como así también otras autoridades de ambos organismo, para denunciar que, a pesar de las inhabilitaciones decretadas en 2010, estas fueron levantadas por los responsables políticos, aún cuando fueron detectadas graves deficiencias y la ausencia absoluta de modificaciones reales sobre ellas.
Los trabajadores afirman que las habituales irregularidades históricas “ya son lisa y llanamente una postura criminal que, seguramente, desembocará en una tragedia relacionada con el no control por parte del organismo correspondiente”.
Las denuncias mencionan operaciones de “maquillaje” de las instalaciones, que incluye documentación fraguada a presentar a las autoridades, y aquellas relacionadas con el sistema de aire, esencial en el mantenimiento de la esterilización del ambiente y donde a pesar de no poseer aire filtrado se fraccionan polvos estériles.
Entre las irregularidades que se mencionan, alertan sobre una prohibida superposición de fabricación de antibióticos con productos ajenos a este espectro como la hidrocortisona; falta de limpieza en las dosificadoras donde se mezcla el nuevo producto con el lote anterior de otro absolutamente antitético; ausencia de precinto en los frascos de fármacos por espacio de una semana así como falta de control microbiológicos. Todo esto constituye un grave peligro para la población, advirtieron en el correo electrónico que circula desde 2104.
El laboratorio mencionado es dirigido por su responsable técnico, Roberto Carlos Gabani; y por Fabian Drunday, y fue denunciado, en reiteradas causas judiciales como el continuador de otro que cayó en quibra, Biocrom S.A., ocultándose, en las plantas de Viale y Espinosa, la procedencia del capital con el que ya que se habría defraudado -dicen- a la totalidad de los acreedores de Biocrom.
Tal es así que el domicilio de la sociedad se fijó en la Provincia de Buenos Aires para 'despistar' a los acreedores de Biocrom que nunca pudieron percibir las sumas reclamadas.
Una fuente ligada a las personas denunciantes, indica que, a pesar de las reiteradas denuncias, la actividad siguió siempre relacionada con Cecilia Fernandez y Mauro Lípari, acompañados actualmente por Pablo Frasca y Diego Valero.
Todos ellos han sido vinculados con irregulares antecedentes en el área farmaceútica, conocidos por las autoridades del área de la salud pública.
Si la actividad de la firma es la fabricación de medicamentos genéricos para uso humano de consumo en hospitales, la salud pública de la población argentina podría encontrarse en grave riesgo, sin que ninguna autoridad controle específicamente su actividad, insistieron.
Los empleados, tal como parece indicarlo la comunicación electrónica, piden que no se cobije “más a estos delincuentes que, en su afán de ganar dinero ponen en riesgo la salud de millones de personas”.
Comentá la nota