"El intendente interino de Bahía Blanca, Gustavo Bevilacqua, hizo una lectura distinta de esta normativa y desvió casi 7 millones de pesos provenientes del Fondo Educativo con el fin de pavimentar calles aledañas de algunos colegios", publica un medio platense.
El sistema educativo es uno de los flancos más débiles de los gobiernos nacional y provincial. Esto inmediatamente repercute en las conducciones distritales. Sin embargo, lejos de invertir y asignar las partidas, en el territorio bonaerense se está imponiendo una nueva metodología: los intendentes subejecutan el dinero para educación en otras áreas.
En el territorio bonaerense, el Fondo Educativo que deposita Nación en las arcas de la provincia de Buenos Aires, para que a su vez ésta los distribuya y envíe a los municipios, está generando grandes desmanejos de los alcaldes y evidenciando los problemas financieros de las comunas.
El marco de la ley de Presupuesto provincial 14.393 establece, en su art. 92, que el importe ingresa con un fin de uso específico llamado Fondo Educativo. Los recursos serán distribuidos entre los distritos en forma automática, y éstos destinarán los recursos percibidos a las finalidades de educación, ciencia y tecnología, estando sujetos al régimen de control previsto en el artículo 159 de la Constitución Provincial y en la ley Orgánica de las Municipalidades.
El intendente interino de Bahía Blanca, Gustavo Bevilacqua, hizo una lectura distinta de esta normativa y desvió casi 7 millones de pesos provenientes del Fondo Educativo con el fin de pavimentar calles aledañas de algunos colegios.
Aquí radica uno de los primeros problemas: para asfaltar, el Municipio cuenta con otro tipo de fondos que pueden afectarse desde las oficinas de infraestructura, o pueden gestionarse con el gobierno de la provincia de Buenos Aires, aunque prefirieron “sacar” de la caja de Educación.
No sólo pasó por alto los argumentos de la Ley, sino que además, desde la gestión bahiense, consideraron más relevante asfaltar que solucionar inconvenientes edilicios de escuelas (techos, paredes, baños, instalaciones eléctricas, filtraciones de agua, etc.), que han derivado en el cese de clases en algunos establecimientos educacionales.
En diálogo con Desafío Económico, el senador Alberto de Fazio sintetizó que “el dinero enviado por el Fondo Educativo no puede utilizarse para otra área o destino ya que es un fondo afectado”.
La ciudad de Bahía no fue la única que realizó una “mala praxis” del marco regulatorio, por el contrario, se suman otros distritos que derivaron partidas del Fondo Educativo, o en casos más complejos, el dinero “desapareció”. San Pedro, Chascomús y Lincoln son algunos de los casos más resonantes.
Los números del Fondo Educativo
Para el ejercicio 2013, la provincia de Buenos Aires enviará a la comuna bahiense en concepto de Fondo Educativo, un saldo cercano a los 16 millones de pesos. En lo ejecutado entre enero y mayo de este año, Bevilacqua recibió $ 6.566.506. En relación a esto, la concejal de Integración Ciudadana, Elisa Quartucci, ratificó a Desafío que “los fondos girados por el gobierno bonaerense han ingresado a las arcas distritales de Bahía Blanca, aunque los mismos aún no tienen un destino específico”.
En enero la gestión local percibió $ 1.378.966 provenientes del Fondo Educativo; en febrero $ 1.116.306; en marzo y abril la cifra fue $ 1.313.301, mientras que en mayo la liquidación trepó a $ 1.444.631 según puede dilucidarse en la página del ministerio de Economía de la provincia de Buenos Aires.
Lejos de invertir esta liquidez para lo que está estipulado por ley, la administración de Bevilacqua giró la partida en gran parte para asfaltar calles.
En el proyecto de ordenanza presentado por la edil Quartucci en conjunto con la concejal Aloma Sartor de la UCR, manifiesta que “con el propósito de proceder al reparto automático de los recursos a los municipios para cubrir gastos ligados a la finalidad de educación, el gobierno de la provincia de Buenos Aires, a través de la dirección general de Cultura y Educación, promueve la firma de convenios en los que se establece la necesidad de articular acciones conjuntas tendientes a mejorar la infraestructura básica de los establecimientos educativos bonaerenses”.
Además, el escrito sostiene que “la totalidad de los fondos que demanden las obras acordadas serán aportados por el Municipio, siendo éste responsable de la administración y realización del seguimiento de la obra, acorde a las especificaciones técnicas y plan de trabajo”. Esto nunca sucedió.
Por otro lado, desde el Consejo Escolar bahiense existe un detalle de las obras de infraestructura necesarias en cada uno de los establecimientos educativos, que van desde inconvenientes con obras de gas, hasta reparación de vidrios.
El gobierno de Scioli transfirió al Consejo Escolar de Bahía Blanca durante los primeros cinco meses $ 1.512.253. En enero los fondos alcanzaron los $ 323.833; en febrero fueron $ 222.770; en marzo la cifra llegó a $ 308.027; en abril $ 331.486, mientras que en mayo, la partida fue de $ 326.137. Cabe destacar que durante el ejercicio 2012, Provincia envió para esta área un desembolso de $ 2.830.029.
Gran parte de esto podría resolverse con la conformación de un ámbito integrado por concejales, consejeros escolares, funcionarios municipales y representantes de la dirección provincial de Infraestructura, cuyo fin sería transparentar y verificar la verdadera utilización de los recursos.
Sin embargo, Bevilacqua y su conducción por ahora no dan respuestas. Consideran de mayor preponderancia la realización de pavimentación que solucionar los serios y graves problemas edilicios de los establecimientos educativos, además de pasar por alto el “real y único” uso de las partidas provenientes del Fondo Educativo.La gestión del intendente Gustavo Bevilacqua asignó los $ 6.566.506 destinados al área educacional a obras de pavimentación. Las escuelas se encuentran en una grave situación edilicia. La letra chica del artículo 92 de la ley de Presupuesto provincial 14.392 y una metodología que se está transformando en moneda corriente.
El sistema educativo es uno de los flancos más débiles de los gobiernos nacional y provincial. Esto inmediatamente repercute en las conducciones distritales. Sin embargo, lejos de invertir y asignar las partidas, en el territorio bonaerense se está imponiendo una nueva metodología: los intendentes subejecutan el dinero para educación en otras áreas.
En el territorio bonaerense, el Fondo Educativo que deposita Nación en las arcas de la provincia de Buenos Aires, para que a su vez ésta los distribuya y envíe a los municipios, está generando grandes desmanejos de los alcaldes y evidenciando los problemas financieros de las comunas.
El marco de la ley de Presupuesto provincial 14.393 establece, en su art. 92, que el importe ingresa con un fin de uso específico llamado Fondo Educativo. Los recursos serán distribuidos entre los distritos en forma automática, y éstos destinarán los recursos percibidos a las finalidades de educación, ciencia y tecnología, estando sujetos al régimen de control previsto en el artículo 159 de la Constitución Provincial y en la ley Orgánica de las Municipalidades.
El intendente interino de Bahía Blanca, Gustavo Bevilacqua, hizo una lectura distinta de esta normativa y desvió casi 7 millones de pesos provenientes del Fondo Educativo con el fin de pavimentar calles aledañas de algunos colegios.
Aquí radica uno de los primeros problemas: para asfaltar, el Municipio cuenta con otro tipo de fondos que pueden afectarse desde las oficinas de infraestructura, o pueden gestionarse con el gobierno de la provincia de Buenos Aires, aunque prefirieron “sacar” de la caja de Educación.
No sólo pasó por alto los argumentos de la Ley, sino que además, desde la gestión bahiense, consideraron más relevante asfaltar que solucionar inconvenientes edilicios de escuelas (techos, paredes, baños, instalaciones eléctricas, filtraciones de agua, etc.), que han derivado en el cese de clases en algunos establecimientos educacionales.
En diálogo con Desafío Económico, el senador Alberto de Fazio sintetizó que “el dinero enviado por el Fondo Educativo no puede utilizarse para otra área o destino ya que es un fondo afectado”.
La ciudad de Bahía no fue la única que realizó una “mala praxis” del marco regulatorio, por el contrario, se suman otros distritos que derivaron partidas del Fondo Educativo, o en casos más complejos, el dinero “desapareció”. San Pedro, Chascomús y Lincoln son algunos de los casos más resonantes.
Los números del Fondo Educativo
Para el ejercicio 2013, la provincia de Buenos Aires enviará a la comuna bahiense en concepto de Fondo Educativo, un saldo cercano a los 16 millones de pesos. En lo ejecutado entre enero y mayo de este año, Bevilacqua recibió $ 6.566.506. En relación a esto, la concejal de Integración Ciudadana, Elisa Quartucci, ratificó a Desafío que “los fondos girados por el gobierno bonaerense han ingresado a las arcas distritales de Bahía Blanca, aunque los mismos aún no tienen un destino específico”.
En enero la gestión local percibió $ 1.378.966 provenientes del Fondo Educativo; en febrero $ 1.116.306; en marzo y abril la cifra fue $ 1.313.301, mientras que en mayo la liquidación trepó a $ 1.444.631 según puede dilucidarse en la página del ministerio de Economía de la provincia de Buenos Aires.
Lejos de invertir esta liquidez para lo que está estipulado por ley, la administración de Bevilacqua giró la partida en gran parte para asfaltar calles.
En el proyecto de ordenanza presentado por la edil Quartucci en conjunto con la concejal Aloma Sartor de la UCR, manifiesta que “con el propósito de proceder al reparto automático de los recursos a los municipios para cubrir gastos ligados a la finalidad de educación, el gobierno de la provincia de Buenos Aires, a través de la dirección general de Cultura y Educación, promueve la firma de convenios en los que se establece la necesidad de articular acciones conjuntas tendientes a mejorar la infraestructura básica de los establecimientos educativos bonaerenses”.
Además, el escrito sostiene que “la totalidad de los fondos que demanden las obras acordadas serán aportados por el Municipio, siendo éste responsable de la administración y realización del seguimiento de la obra, acorde a las especificaciones técnicas y plan de trabajo”. Esto nunca sucedió.
Por otro lado, desde el Consejo Escolar bahiense existe un detalle de las obras de infraestructura necesarias en cada uno de los establecimientos educativos, que van desde inconvenientes con obras de gas, hasta reparación de vidrios.
El gobierno de Scioli transfirió al Consejo Escolar de Bahía Blanca durante los primeros cinco meses $ 1.512.253. En enero los fondos alcanzaron los $ 323.833; en febrero fueron $ 222.770; en marzo la cifra llegó a $ 308.027; en abril $ 331.486, mientras que en mayo, la partida fue de $ 326.137. Cabe destacar que durante el ejercicio 2012, Provincia envió para esta área un desembolso de $ 2.830.029.
Gran parte de esto podría resolverse con la conformación de un ámbito integrado por concejales, consejeros escolares, funcionarios municipales y representantes de la dirección provincial de Infraestructura, cuyo fin sería transparentar y verificar la verdadera utilización de los recursos.
Sin embargo, Bevilacqua y su conducción por ahora no dan respuestas. Consideran de mayor preponderancia la realización de pavimentación que solucionar los serios y graves problemas edilicios de los establecimientos educativos, además de pasar por alto el “real y único” uso de las partidas provenientes del Fondo Educativo.



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