Denuncian que el gobierno de Kenia lanzó gases y bombardeó el shopping

Denuncian que el gobierno de Kenia lanzó gases y bombardeó el shopping
Lo afirma el grupo islámico que atacó el lugar. Dice que las fuerzas de seguridad mataron a más de 100 rehenes.
A cinco días de iniciado el sitio al shopping Westgate en Nairobi, un solitario asaltante islamista continuaba ayer enfrentando a las fuerzas de seguridad en su interior después de que el gobierno de Kenia aseguró que estaba todo bajo control. La cadena televisiva británica Sky News y el diario The Guardian confirmaron con fuentes de inteligencia locales que al menos había un sobreviviente que los enfrentaba e impedía el control total del shopping. Los muertos han alcanzado oficialmente 72 pero la morgue está esperando al menos 160 cuerpos. Sólo en el supermercado donde se inició el ataque había 200 trabajadores y 800 clientes, cuya suerte se desconoce. En tanto, el grupo islámico Al Shaabah denunció que el gobierno de Kenia mató con armas químicas a más de 100 rehenes.

Cuando aún no han terminado de “sanitarizar” el centro comercial en Nairobi y la Cruz Roja aún no ha podido acceder a recuperar los cuerpos que permanecen en su interior, los oficiales estadounidenses y británicos informaron que las milicias de Al Shaabah planearon en Somalia, meticulosamente, el asalto, y alquilaron un local en el shopping para esconder las armas, explosivos y ametralladoras, que luego usaron en la operación.

Al menos hay 50 desaparecidos pero la Cruz Roja consiguió encontrar a otras 21 personas y reunirlas con sus familias. Se espera que la lista de muertos aumente dramáticamente cuando consigan llegar a las ruinas del cuarto piso, que cayeron sobre rehenes y atacantes el último día del asalto. Al menos 175 personas están heridas y 61 internadas en un hospital. “Los muertos podrían alcanzar el centenar”, señaló una embajada occidental.

Un plano del edificio de cinco pisos, un cambio de ropa para poder mezclarse entre los civiles que huían y asaltantes con inglés como lengua materna fueron parte de los rigurosos preparativos.

Al menos habría dos mujeres que participaron en el ataque y una sería británica. Una versión que aumenta las rumores de la presencia de la “viuda blanca” Samantha Lewthwaite en el asalto, aunque nadie lo confirma oficialmente. Se trata de la esposa de uno de los atacantes suicidas que se inmolaron en el metro de Londres en 2005. Otros testigos vieron a algunos asaltantes entrar disfrazados de mujer, con niqab que les cubrían hasta los ojos.

Oficiales israelíes y estadounidenses son parte del equipo de investigación criminal del hecho. Los franceses han abierto un proceso en París ante la ejecución de dos ciudadanas francesas, una modelo y su madre, en el estacionamiento del shopping, al iniciarse la operación el sábado. Los israelíes enviaron una dotación especial militar con perros para detectar explosivos y cuerpos. La misma que llegó a Nairobi cuando Al Qaeda voló la embajada de EE.UU. en 1998.

Todos participan en los interrogatorios y llevan adelante su propia investigación criminal, además de ser parte de la de Kenia, por decisión del gobierno keniata.

Hay 12 detenidos como sospechosos de participar en el asalto, en medio de una gran confusión informativa.

Mohamed Abdilazak, un británico de origen somalí de 35 años, fue detenido en el aeropuerto de Nairobi cuando estaba por tomar un avión de Turkish Airlines. La policía sospechó al ver que tenía cortaduras en la cara pero resultó ser una persona que había ido a visitar a su madre y quería volver a Gran Bretaña, tras haber perdido su vuelo. La Cancillería británica dijo que el hombre “no está vinculado al ataque terrorista”.

Junto con los funerales de los primeros muertos en Kenia, han comenzado a surgir los primeros testimonios directos del horror vivido durante el sitio y el comportamiento de los asaltantes.

El dramático rescate de una madre y sus dos hijos por un policía de civil fue filmado por Joseph Mathenge, un periodista free lance , que entró al shopping para buscar a un amigo que estaba atrapado.

El camionero Thomas Otieno había ido a Westgate a comprar un televisor. Llamó a sus padres para decirles que estaba “atrapado y en peligro” el sábado a la tarde. La última noticia que tuvieron de él fue el lunes, cuando envió tres mensajes a su primo. “Los terroristas nos dijeron que recemos hoy porque no vamos a llegar a mañana”, contó.

El grupo Shaabah hizo su guerra psicológica con Twitter, a pesar de que le cerraban reiteradamente la cuenta. Informó que en el sótano del shopping 50 rehenes habían sido ejecutados el martes a la mañana y otros 33 en el piso más alto esa misma tarde. Pero nadie puede verificar su información.

También aseguraron que los cuerpos de 137 rehenes estaban atrapados en los restos del shopping, que “colapsó cuando el gobierno keniata usó gas químico para finalizar el sitio en Westgate”.

“Como fallaron en vencer a los mujahidin dentro del shopping, en un acto de cobardía el gobierno keniata diseminó gases químicos para finalizar el sitio. Para cubrir su crimen, llevó adelante la demolición del edificio, enterrando evidencia y todos los rehenes bajo las ruinas”, dijo Al Shaabah.

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