La ausencia de control por parte del municipio ha generado serios inconvenientes a las familias que viven linderas a gimnasios, los cuales abren sus puertas sin ningún tipo de habilitación y causan diversos problemas por ruidos molestos y ausencia de medidas de seguridad.
A través de la sección de “Reclamos Vecinales”, llegaron a InfoPlatense dos denuncias por ruidos molestos y falta de control de parte de parte del Municipio de La Plata a la instalación de gimnasios en lugares no habilitados para tales fines.
Un vecino de calle 66 entre 3 y 4, denunció que en una vivienda (N° 426) funciona desde un año un gimnasio clandestino sin ningún tipo de habilitación, lo cual ha causado serios trastornos a frentistas de la zona.
“Ponen la música todo volumen y lo hacen no sólo durante el día, sino en la madrigada”, se quejó un frentista, quien advirtió que “a pesar de los reclamos, nadie de Control Urbano hace nada. Vinieron una vez, lo clausuraron pero el lugar siguió funcionando”.
Cuestionó que “los ruidos pueden darse en cualquier hora del día, o sea cualquier momento de las 24 horas, esto no da para más”, y subrayó que a pesar de las reiteradas denuncias de vecinos, el lugar sigue funcionando.
“A la noche el gimnasio tienen la música a todo volumen no permitiendo el descanso de los vecinos, todo retumba en las casas”, repudió el frentista, quien agregó: “La verdad esto no da para más, pero evidentemente a nadie le importa”.
En tanto que otra vecina, formuló un planteo similar, en torno al gimnasio “Vibrate” de calle47 N° 1094 entre 16 y 17, donde no hay control de pate de municipio para verificar la ausencia de medidas de seguridad, y los inconvenientes que está causando en la zona por las vibraciones que se registran por la música y el arrojo de las pesas sobre el suelo.
La frentista, sostuvo que “luego de más de 30 denuncias, desde octubre del año pasado, seguimos cada vez peor. Me rompieron el espejo del baño y varios accesorios. Los encargados de venir a medir las vibraciones: Control Urbano y Agencia Ambiental (ambos de la Municipalidad de La Plata) me están tomando de boluda. Vienen a medir en horarios extra clase, cuando no hay alumnos, sin los aparatos para medir vibraciones y avisándole a los dueños del gimnasio”.
“Francamente no quiero dejar de creer en el reclamo por vía institucional, pero no encuentro respuesta”, dijo Romina quien publicó su descargo en la red social Facebook, donde tambiénresponsabilizó a la Municipalidad de La Plata y el intendente Pablo Bruera “por todas las consecuencias que esta situación nos trae y seguirá trayendo”.
En ese sentido, se preguntó: “Pongan una mano en el corazón y piensen ¿cuántas horas al día soportarían vibraciones y ruidos molestos en sus casas? Para nosotros, desde hace casi un año, eso sucede desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche, de lunes a sábados”.
“No puede ser que no tengan el lugar en condiciones, sin matafuegos, sin salida de emergencia, con una habilitación dudosa y usen la vereda para correr en tropilla y nadie los sancione. Gozan de completa impunidad”, concluyó Romina al descargar su enojo por la falta total de control por parte de la gestión de Pablo Bruera.
Vale recordar que la Ordenanza Nº 10896, resalta en su Artículo 21 sobre la habilitación de gimnasios y clubes de barrio que los mismos requerirán “acondicionamiento acústico y de seguridad”.
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