El presidente estaba de licencia por enfermedad. Le imitaron la firma para comprar champagne y asado con hueso.
En el texto de la denuncia presentada ante el Ministerio Público Fiscal, al que Jornada accedió en exclusiva, Lorenzi asegura que imitaron su firma “para darle un mal uso del cual no tenía conocimiento, afectando así el derecho de propiedad sobre la misma, así como su honor y buen nombre”.
Según el presidente de AMEP, “los cheques con la firma apócrifa podrían haber sido utilizados para abonar facturas por servicios que no han sido efectivamente prestados a la entidad que represento, lo que deberá ser objeto de investigación por esa Fiscalía.”
Los cheques denunciados por Lorenzi están agrupados en dos tandas: diez por un total de 134.416,44 pesos, y otros seis a los que sólo tuvo acceso vía fotocopias de parte del Banco del Chubut, por un total de 114.440 pesos. Lo que hace un total general de 248.856,44 pesos bajo sospecha.
La secuencia
Lorenzi relata en el escrito que asumió la titularidad de la mutual de los empleados públicos en mayo del año pasado y ejerció plenamente su cargo hasta el 13 de diciembre de 2012, “cuando en razón de la aparición de un brote de la patología que lo aqueja debió trasladarse a Buenos Aires”, por indicación de su médico.
El presidente de AMEP regresó a Rawson a comienzos de enero, pero no a la presidencia de la mutual, en razón de que se le prescribió “reposo” debido a la dolencia que sufre.
Como la recuperación le iba a llevar más tiempo, el 10 de enero solicitó un mes más de licencia en el cargo, la que fue autorizada el 16 de enero.
Tras regresar de su licencia por enfermedad, en una reunión de Comisión Directiva celebrada el día 19 de febrero, Lorenzi se enteró de la existencia de un memorándum originado en la Comisión Directiva, mediante el cual se informaba al personal de AMEP Trelew que “toda orden mediante memorándum o nota que salga de esta Gerencia General, presidida por Angélica Kanjer es avalada en forma total por esta Comisión Directiva”.
Lo más curioso es que al pie de ese memorándum, junto a las firmas del secretario Cañete y el tesorero Moraga, figura el sello de la presidencia de AMEP y una imitación de la firma de Lorenzi, quien en la denuncia niega “rotundamente” que haya emanado de su puño y letra.
Estado de alerta
Preocupado por la situación, Lorenzi le dijo a la Justicia que comenzó a recabar información en distintas áreas de AMEP, ante la posibilidad de que dicha situación se hubiere repetido en otros documentos.
Según consta en la denuncia, producto de esa “investigación”, Lorenzi pudo dar con billetes de cheque de pago diferido auténticos, “que se encontraban firmados por el secretario Néstor Cañete y por el tesorero Sergio Moraga”, y en los que lucía sobre el sello del Presidente de la Asociación, una imitación de la firma de Lorenzi.
Aunque toda la denuncia de Lorenzi no tiene desperdicio, el párrafo que le dedica al presunto destino de algunos de los cheques en cuestión es de antología: “Se habrían confeccionado para abonar compras de mercaderías que de ninguna manera resultan ser útiles al funcionamiento de la misma. Por dar un ejemplo –denuncia Lorenzi ante la Fiscalía-, la compra de cerveza, champagne y carne con hueso.”
Los cheques, además, se habrían utilizado para abonar facturas extendidas por personas que no son proveedores de AMEP y por servicios que, se sospecha, jamás se efectuaron.
En este listado de cheques sospechados hay uno por 57.000 pesos, abonado a un supuesto proveedor de servicios; dos por idéntico monto (13.720 pesos), emitidos el mismo día y de forma consecutiva, a favor de una misma persona; y otros tres por valor de 10.000 pesos cada uno, de los cuales uno fue emitido el 30 de enero de este año para ser abonado por ventanilla el 1º de febrero, a favor de Angélica Kanjer, la gerenta general de AMEP.
Comentá la nota