Un joven denunció que la mujer ingresó en la habitación donde su madre, una paciente oncológica, permanecía internada y, tras drogarla a través del suero, le sustrajo una notebook y dinero. Sucedió en una clínica del centro de Paraná.
“En ese momento mi madre estaba sola durmiendo, ya que yo me había ido a estudiar y pensaba volver más tarde, como hago todos los días. Una mujer se acercó al funcionario policial que custodia el lugar, y le dijo que era médica y que iba a hacer una interconsulta para tal paciente, de tal habitación –es decir que no fue al azar– y, sin más identificación, el custodio la dejó pasar”, relató.
Según el relato del joven, su madre se despertó cuando la supuesta médica abrió la puerta del placard, que hace un sonido bastante particular, que la sorprendió. “Mi mamá se despierta, la ve, y le pregunta quién es. ‘Hola, yo soy oncóloga, vengo a hacerte una muestras de sangre, me mandó tu doctor’, le dice esta mujer y le empieza a hablar y preguntarle cosas que realmente hacían suponer que era médica”, contó.
Acto seguido, relató el denunciante, la mujer se acercó a la paciente, sacó una jeringa de su cartera, y le inyectó un líquido en el suero. “‘¿Qué me vas a poner?’, le dice mi madre. ‘Quedate tranquila, querida’, le contestó la mujer, y de ahí mi mamá no recuerda nada más. Se despertó una hora y media más tarde, cuando vino una enfermera. Estaba somnolienta y no podía hablar muy bien. Le comentó a la enfermera sobre la visita de la supuesta doctora. Y cuando miró hacia el costado de la cama, vio que le faltaba una notebook que ella tenía para pasar el rato mientras no estábamos mi padre o yo”, continuó el hijo de la damnificada.
La mujer le comunicó lo sucedido a la enfermera que, primero, se mostró algo reacia a creer en su relato. Pero luego llegó a la conclusión de que a la paciente le habían robado. Cuando su hijo llegó, le comunicó lo ocurrido al jefe de personal de la Clínica Modelo, quien se comprometió a investigar. De todas maneras, el joven radicó una denuncia en la comisaría primera.
“Nosotros somos de Viale, venimos a Paraná para acompañar a mi mamá en el tratamiento, y creíamos en la seguridad de la Clínica Modelo. A mi mamá ya le dieron el alta, pero nosotros igual pasamos momentos de intranquilidad porque, más allá del robo, que para mí es lo de menos, mi madre estuvo expuesta a esta persona”, dijo a Diario Uno.
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