Acusan a una mujer de mentir para que DAMSU le cubra un implante mamario.
La denuncia es por estafa en grado de tentativa, ingresó el martes y lleva la firma de Mario Ruffa y Carlos Aliaga. La obra social no suscribe la presentación, porque dice que antes quiere agotar la vía administrativa con un sumario (ver aparte).
Los que quedaron bajo la lupa son la afiliada Gabriela Calderón y su marido, Fabricio Pagnone, que es médico auditor de DAMSU. También el reconocido cirujano plástico que indicó y supuestamente hizo la operación, Fabián Peláez, y su colega Federico Moreno.
Ruffa y Aliaga aseguran que la presunta maniobra que cometieron fue para que Calderón consiguiera cobertura de DAMSU por un “padecimiento médico que en realidad no sufre”. Y sostienen que ocultó “la verdadera práctica médica realizada..., que fue una cirugía estética en sus pechos, consistente en el implante de prótesis mamarias”, una prestación que las obras sociales no les dan a sus afiliados.
De acuerdo a la denuncia, el auditor Lorenzo Vázquez detectó en noviembre un pedido de Mastoplastía Bilateral para Calderón y de inmediato solicitó los estudios que se había hecho la mujer para ver si tenía una patología que justificara la intervención. Pero de los mismos surgió que no tenía ninguna afección y tampoco se aportó una biopsia. La operación fue autorizada por Pagnone, aunque después intervino el director Médico, Dante Venturini, y ordenó que anule la autorización.
Ante el rechazo, dice el escrito, Peláez modificó el pedido y solicitó una Cuadrantectomia Bilateral. Y Pagnone le dio el OK con diagnóstico de nódulos mamarios.
Después, sucedió un hecho que puso más dudas. Ruffa y Aliaga aseguran que personal de la Clínica del Prado, donde aparentemente se hizo la operación, fue a DAMSU a buscar unos papeles para cobrar la intervención y expresó “verbalmente y de modo extraoficial que la cirugía realizada consistió en un implante de prótesis mamarias y no la cirugía facturada”.
DAMSU no alcanzó a pagar los casi 5.300 pesos de la operación (sin contar las prótesis), por lo que la presunta estafa es en grado de tentativa. Y si los sospechosos son condenados, no irán a prisión porque es excarcelable.
El tema motivó ayer una reunión del Consejo de Administración de DAMSU. Cuando salió, Ruffa habló con este diario y resumió los hechos en que “se intentó hacer pasar una operación por otra”.
En Tribunales contaron que Guillén ya requirió la apertura de la causa. Es decir, le pidió a la jueza María Inés Rosselot que investigue.
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