Denuncian discriminación en el Tren que une Güemes-Salta

Se observa el sector destinado a los pasajeros con discapacidad en el tren que une la Capital salteña con la ciudad de General Güemes.Personas con discapacidad aseguran que el tren que va a General Güemes no está acondicionado para ofrecer viajes confortables, que no se entregan pasajes gratuitos conforme dice la ley, y que dan trato discriminatorio a las personas con discapacidad.

La semana pasada, una familia que tiene a varios de sus miembros con discapacidad, decidió conocer el recorrido que ofrece la línea de tren Salta- General Güemes. En el viaje  de las 12:30 sufrieron una serie de hechos discriminatorios con trato poco digno. Ángeles de 39 años, padece de artrosis, tiene tres operaciones y prótesis en la cadera, su madre también tiene problemas de columna y usa muletas, y su sobrino de 11 años tiene síndrome de down o trisonimía 21. Los tres tienen certificado de discapacidad expedido por la Junta Médica de la provincia.  

Cuando llegaron a la ventanilla para solicitar los pasajes, le informaron que el cupo para personas con discapacidad estaba completo y que sólo quedaba un asiento liberado. Razón por la cual  pagaron dos de los tres pasajes. 

"Desde acá no teníamos asientos, los que eran para discapacitados estaban ocupados por personas sin discapacidad. Tres personas se levantaron de sus asientos y nos lo dieron, pero el guardia en ningún momento se preocupó para que viajáramos bien", explicó Ángeles. 

De regreso, Ángeles se puso firme y reclamó la gratuidad de los pasajes. Sin embargo, debieron hacer la fila y esperar a que todos los pasajeros se ubicaran en los asientos para luego recién abordar el tren, a pesar de haber mostrado el certificado de discapacidad. "El guarda no nos dejó subir y después de que subieron todos nos dirigió hacia el fondo donde estaba el sector de discapacitados. Por la falta de respaldo de las butacas me golpeaba constantemente la cervical, lo que me provocó dolores terribles. Mi hermano le pidió al guardia que busque otros asientos y le contestaron que esos eran los asientos que dispone la empresa para los discapacitados", agregó.

"Más adelante subieron dos personas mayores con discapacidad y pusieron sus banquitos para viajar. Era lamentable ver como personas sanas y jóvenes usaban los asientos cómodos.  Es terrible que no tengan igualdad de condiciones para todos. Ellos priorizaron a todos los que pagaron con asientos. El sector para discapacitados es horrible y humillante porque la persona con discapacidad no tiene prioridad en la atención", relató Ángeles. 

 

Sin prioridad 

 

El lugar dispuesto por la empresa para que viajen las personas con discapacidad tiene dos bancas de madera a los costados y butacas al frente, lugares que no reúnen el mínimo de comodidad ni garantizan la seguridad. "Los asientos son precarios, no tienen seguridad ni confort. Deberían ser iguales a los de otros pasajeros", puntualizó Ángeles. 

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