Denuncian que un condenado por graves delitos acosa, amenaza y le roba a una joven universitaria

Denuncian que un condenado por graves delitos acosa, amenaza y le roba a una joven universitaria
“Por la inacción de la Justicia y en algunos casos de la propia policía hemos decidido hacer público un caso gravísimo en perjuicio de nuestra hija que actualmente tiene 23 años y la última que le pasó tuvo lugar la madrugada del domingo último”.

Así comenzaban denunciando Luis Abel Núñez y Claudia B., ambos separados pero juntos en una causa en común: que un sujeto con pesados antecedentes penales y una condena firme que debiera estar cumpliendo en Esquel, sea controlado por el Estado por sus constantes amenazas de muerte, abusos y hasta el robo que sufrió su hija la madrugada del domingo cuando salía de un pub céntrico, según denunciaron.

“Como en anteriores ocasiones, este tipo esperó a que saliera, la golpeó como otras veces y le robó el teléfono celular y la billetera”. La denuncia se extiende también al personal de guardia de la seccional primera del domingo a la mañana ya que el hecho ocurrió entre las 5 y 5:30.

“Nuestra hija hizo lo que tenía que hacer, corrió hasta la seccional Primera a denunciarlo, pero en esa comisaría le dijeron que tenía que acercarse hasta la comisaría de la mujer, que está en el barrio Stella Maris... no le dieron una respuesta ni contención, se tuvo que venir caminando desde el centro hasta el barrio Quirno Costa y si este tipo la agarraba de nuevo y le pasaba algo mucho peor, quién se hacía responsable?...” señalaban los afligidos progenitores de la joven universitaria mientras mostraban a este medio más de una decena de denuncias que han ido acumulando a lo largo de varios meses.

Tanto la denunciante como el denunciado tuvieron una breve relación sentimental hace mucho, pero cuando se enteraron de los antecedentes de él, ella decidió cortar y desde entonces comenzaron los acosos, amenazas, seguimientos y denuncias que incluso motivaron que la Justicia resolviera una prohibición de acercamiento.

“Pero ni siquiera eso hizo que desistiera, al contrario, otra vez delante de la propia policía agarró el documento judicial de la prohibición y la rompió en pedazos; es un tipo que trabaja de seguridad en inmediaciones de Rivadavia y Estados Unidos y muchas veces se hace pasar por policía de la Brigada de Investigaciones” agregaron.

Denunciado y condenado con graves antecedentes

Este medio pudo comprobarlo ante las propias autoridades de la Unidad Regional Comodoro Rivadavia de policía: el individuo denunciado es José Alfredo Maggiano, oriundo de Esquel y actualmente tiene 32 años. En el boletín oficial de la Justicia del Chubut del miércoles 3 de diciembre del año 2008, la Excma. Cámara en lo Criminal de la ciudad de Esquel falla condenándolo a purgar una pena de 8 años de prisión efectiva por haberlo encontrado autor penal y materialmente responsable de los siguientes delitos: “Privación ilegal de la libertad agravada por su comisión con violencia y amenazas, en concurso real con abuso sexual simple, agravado por haberse cometido en circunstancias gravemente ultrajantes, en concurso real con robo calificado por haberse cometido con arma de fuego y en lugar despoblado, en concurso real con robo y hurto, etc. ( N. de la R. : El etc... se debe a que hay otras imputaciones y tecnicismos propios de un fallo judicial).

Ayer, después que ambos progenitores decidieran romper el silencio y primero lo denunciaran públicamente a través de algunos medios radiales y convocaran a este diario, la víctima de los abusos y las amenazas recibió en su cuenta de red social Facebook otra grave amenaza, la cual se puede apreciar en una de las muestras fotografías.

“Solo esperamos Justicia, pero si la Justicia no responde y me hago cargo de lo que digo, pienso hacer Justicia yo, pero necesitamos que nuestra hija y otros familiares, puedan salir con tranquilidad a las calles y no esperar que este sujeto peligroso, reaparezca cualquier madrugada a cumplir sus amenazas, señalaban por último Luis Abel Núñez y Claudia B., padres de la víctima.

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