Denuncian "cabaret ilegal" en el centro y que menores se prostituyen en las calles

Denuncian "cabaret ilegal" en el centro y que menores se prostituyen en las calles
El cierre de los burdeles en Santiago ha provocado el traslado del comercio sexual a las calles, a viviendas particulares y a comercios de la ciudad. El propietario de la única whiskería aún habilitada reveló los lugares donde se ejerce la prostitución de forma encubierta.

El propietario de la única whisquería habilitada que funciona en la provincia, denunció que existen adolescentes que ofrecen su cuerpo a cambio de dinero, las que pueden ser vistas en la madrugada en esquinas céntricas de esta capital.

“En calles como 9 de Julio y 24 de Septiembre y avenida Belgrano, hay chicas que tienen entre 14 y 16 años que ejercen la prostitución. También en Libertad y Entre Ríos”, precisó Carlos Pinedo.

“Siempre hay un degenerado que las levanta”, acotó el entrevistado. Se diferenció argumentando que en su local, no hay menores y que tiene los persmisos en regla.

Por otra parte, reveló que “hay otro lugar, en calle La Plata que es todo cerrado, que en realidad es un cabaret. En la puerta tiene sus patovicas y no se ve desde la calle lo que sucede adentro. Se hacen show de strippers y están las chicas que atienden a los clientes”.

En realidad, es un lugar al que asiste público que conoce el tipo de diversión que allí se ofrece y que incluye sexo con chicas que forman parte de su staff permanente.

Negocio en cambio

En cuanto a los cambios que se notaron en el mercado de la oferta sexual, a partir de la lucha contra la trata de personas, Pinedo opinó: “Por más que lo prohíban, el negocio va a existir siempre. Al cerrarse muchísimas whisquerías, muchas mujeres salen a trabajar a la calle, donde no tienen ningún tipo de protección”.

La exposición a ser blanco de hechos delictivos o violentos, es uno de los riesgos que deben asumir las prostitutas que ejercen su profesión en la vía pública y no en locales habilitados legalmente.

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