La familia optó por cambiar de establecimiento a la víctima, que ahora asiste al Instituto José Manuel Estrada, de la misma localidad.
La adolescente tiene 12 años y fue atacada por cinco compañeras. Recibió una paliza a una cuadra del colegio al que asistía. Incluso una vecina quiso intervenir, llamando a la policía, e intentaron arrebatarle el celular. La familia optó por cambiar de establecimiento a la víctima, que ahora asiste al Instituto José Manuel Estrada, de la misma localidad.
Una chica de 12 años de edad fue víctima del fenómeno del bullying, al ser atacada por cinco compañeras de escuela, en el marco de un hecho que se produjo días atrás en Capilla del Señor.
El hecho tuvo lugar a una cuadra de la Escuela 4, cuando cinco alumnas tomaron a golpes a Ana Paula, una estudiante a la que le achacaban la responsabilidad de hacer un comentario fuera de lugar sobre un tercero.
Según el papá de la víctima, su hija venía siendo amenazada verbalmente por el grupo, aunque desde el núcleo familiar le había restado trascendencia al hecho, pidiéndole a la chica que simplemente “ignorara las agresiones” y siguiera asistiendo a clases.
Lo cierto es que Ana Paula no pudo escapar de sus agresoras, sobre todo cuando la abordaron entre cinco, que le propinaron una paliza a escasos cien metros del establecimiento al que asistían al momento del suceso.
A plena luz del día y ante la vista de los vecinos que eventualmente pasaban por el lugar, la chica fue golpeada en varias ocasiones, bajo una catarata de insultos e improperios.
Incluso una mujer que presenció el ataque buscó intervenir, llamando a la policía desde su celular. Sin embargo las cinco chicas estaban dispuestas a todo, y hasta intentaron arrebatarle el teléfono a la vecina.
Finalmente las agresiones cesaron y Ana Paula pudo librarse de sus atacantes, aunque sin suponer que lo peor vendría luego, con las secuelas de este particular y repudiable fenómeno reciente.
Denuncias
A poco de enterarse del hecho, el padre de la víctima radicó una denuncia en la comisaría, y más tarde hizo lo mismo en la Jefatura Distrital de Educación, aunque en este último caso afirmó que la titular de esa dependencia “no estaba al tanto” de lo sucedido.
“Fui a la Jefatura Distrital y la jefa no estaba al tanto de lo que había pasado”, explicó Daniel, con un visible dolor por lo que le había sucedido a su hija, y buscando contención en las autoridades.
El hombre afirmó que “el colegio llamó antes a los padres de las agresoras que a mí, que me enteré luego porque me avisaron otras personas”.
La estudiante agredida no volvió a clases, al menos en la Escuela 4. En ese contexto su familia decidió cambiarla de establecimiento, para evitar que se produjeran nuevos hechos violentos contra su persona.
“Hemos decidido cambiarla al Instituto José Manuel Estrada, para que esto no vuelva a ocurrir”, dijo el papá, procurando que no pierda días de clases.
“Económicamente no estoy bien, pero tengo que hacer el esfuerzo para que mi hija siga asistiendo a clases”, insistió Daniel, quien confirmó que desde que se produjo el ataque, su hija nunca queda sola.
“Nosotros, como padres, procuramos acompañarla. Es por eso que la llevamos y buscamos todos los días al colegio, para evitar que esto vuelva a suceder”, cerró la persona.
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