Así lo manifestó el candidato a concejal por el Partido del Trabajo y el Pueblo en Proyecto Sur, Héctor Maciel, quien dijo ver con “dolor” y “vergüenza ajena” a los vecinalistas Sara Gajardo, Javier Woolands y María Taboada desempeñándose como funcionarios de la gestión municipal del intendente Pulti, actividad por la cual perciben “altas sumas de dinero”. “La razón de ser del vecinalismo es ser independiente de los gobiernos de turno, reclamando con firmeza aquello que los vecinos necesitan para mejorar su calidad de vida”, reflexionó.
“Con ellos, en el marco de la Federación de Sociedades de Fomento, compartí en los años '90 muchas luchas: ollas populares contra el hambre, movilizaciones contra el ajuste, enfrentando los desastres naturales como inundaciones, tornados, etcétera. Desde las trincheras de los barrios y junto a diversas organizaciones sindicales y sociales enfrentábamos las políticas de los gobiernos municipales, provinciales y nacionales de aquellos años”, recordó.
Sin embargo, señaló que “hoy estos dirigentes vecinales se han transformado en funcionarios municipales, cobrando altas sumas de dinero y van por más: Woolands integra la lista de concejales de Pulti y para los demás habrá nuevas y mejores ofertas. Una verdadera cooptación política y económica”.
A su entender, todos los casos mencionados constituyen “una práctica que se ha llamado de “borocotización”, muy perversa y dañina para el sistema democrático”.
En ese orden, se preguntó “qué ocurrió para justificar estos cambios de actitudes”. “¿Hubo cambios sociales de fondo con las actuales políticas de estos gobiernos? ¿Es que se acabó la pobreza, la marginación, el hambre y la desocupación? ¿Es que lo barrios populares no tienen más necesidades? ¿Es que ya no hay calles intransitables, basura acumulada, falta de servicios esenciales, etcétera, etcétera? La respuesta la tienen los miles de marplatenses que sufren estas carencias. Y si bien la situación no es la del 2001, los problemas siguen siendo graves con pronóstico a empeorar”, reflexionó.
A su vez, Maciel consideró que “otro tema es si ellos han dejado sus cargos al frente de sus respectivas Sociedades de Fomento” porque, “de no ser así, aparece en escena una cuestión ética: no se puede ser funcionario y vecinalista al mismo tiempo. No es ético ni legal”.
En ese marco, el candidato a concejal subrayó que “la razón de ser del vecinalismo es ser independiente de los gobiernos de turno, reclamando con firmeza aquello que los vecinos necesitan para mejorar su calidad de vida”. “No se deben embanderar los organismos vecinales a un partido político o a un gobierno”, puntualizó.
Por último, recalcó: “En los barrios conviven vecinos de todas las ideologías políticas. Los ideales y las causas por las que luchábamos en los '90 siguen siendo válidos hoy y ni por cerca las expresa este gobierno municipal. Afortunadamente somos muchos los que no bajamos los principios y seguimos luchando por una ciudad y un país más justo y mejor, mal que le pese a Pulti”.
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