Una denuncia por agresión reaviva el conflicto en Cerámica Tandil

Una denuncia por agresión reaviva el conflicto en Cerámica Tandil
Un operario declaró ante Fiscalía que fue golpeado por un miembro de la empresa. Crece la tensión por atraso en haberes. Espondaburu recibió a las partes. La firma arrastraría una deuda de "600.000 pesos".
El dilatado conflicto laboral entre la empresa Cerámica Tandil y su planta de personal recrudeció en las últimas horas, cuando una denuncia penal por agresión física sumó tensión a la ya caldeada relación entre las partes, al tiempo que ya barajan un posible camino de cooperativa para destrabar el complejo panorama.

Según trascendió, el operario Emanuel Espil declaró ante la Fiscalía que un integrante de la patronal, indentificado como Daniel Cores, le habría aplicado un golpe de puño desde atrás en el mismo predio fabril, para luego amenazarlo de muerte.

La escena violenta habría ocurrido en medio de una discusión por el atraso de haberes salariales, y una posible intención de la firma de retirar mercadería de la planta, en lo que -para los empleados- resulta una medida clara de vaciamiento ante el ocaso de la pyme.

Los obreros, al parecer, se resistieron a la acción de la empresa y allí habría tenido lugar el altercado. Minutos después, el propio Cores se habría mostrado arrepentido de la agresión, de acuerdo a lo manifestado por los propios empleados.

El malestar se originó en la mora de la liquidación de sueldos correspondientes a marzo, que debía ser concretada el jueves pasado. "No cumplió con lo pautado en el Ministerio de Trabajo", se quejaron los trabajadores.

Las críticas del personal se centran en la mujer del propietario, Luz María Bilbao. La señora encarnaría la negociación por el futuro laboral en la fábrica, aunque los empleados aseveran que la empresa acumula una deuda cercana a los 600.000 pesos.

LA NEGOCIACION

En este marco, y cuando el cierre parece inminente, los trabajadores habrían propuesto que "Cerámica Tandil" pague las indemnizaciones con maquinarias, la cartera de clientes y computadoras, entre otros bienes, para continuar con la actividad y evitar que 17 personas se queden en la calle. Incluso, en la pulseada, estarían dispuestos a asumir los 200.000 pesos que debe la firma a los proveedores, en un virtual esquema cooperativo.

Pero la diferencia sustancial entre los protagonistas radica en la figura legal. Bilbao pretendería un liso y llano traspaso de comercio, esto es, sólo modificar el nombre de la razón social y que los obreros hereden la totalidad de la mora. Y el personal, pretende empezar de cero con otro número de CUIT. Asumiendo, claro, la deuda con los proveedores, pero de ninguna forma lo concerciente a cargas sociales y tributos municipales, por caso.

Un operario consultado por este Diario aseguró que "reclamamos el pago de sueldos de marzo. Sabemos que la dueña tiene 80.000 pesos de facturación en la calle, de estos dos últimos meses. Con menos de 40.000 pesos podría saldar los salarios. Pero no sabemos a qué está jugando".

Asimismo, aclaró la fuente que, si la empresa paga las remuneraciones, están dispuestos a continuar en la actual relación laboral, pues entienden que el proceso de cooperativa resulta complejo y no se soluciona de un día para el otro.

Entre tanto, el secretario de Desarrollo Local, Pedro Espondaburu, atendió a la responsable de "Cerámica Tandil" el jueves. Y ayer a la mañana, hizo lo propio con los trabajadores, en las oficinas del palacio comunal.

Por otro lado, se espera que el gremio que nuclea al personal ceramista, arribe el lunes a la ciudad, a través del secretario adjunto de la seccional Azul, Juan Solano. No obstante, en Focra no habría caído nada bien la idea de transformar la firma en una cooperativa.

Asimismo, las cubiertas encendidas volvieron a copar la parada en el Parque Industrial, donde se ubica la fábrica de "Cerámica Tandil". Y los operarios discutían el plan de lucha a seguir, mientras no descartaban tomar el predio.

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