La Unidad Judicial recibió, en lo que va de 2013, 550 denuncias por abuso sexual. Desde septiembre de 2011 suman 2.357.
Según datos proporcionados por la fiscalía especializada en delitos contra la integridad sexual, a cargo de Alicia Chirino, la Unidad Judicial receptó unas 550 denuncias en los primeros 70 días de 2013.
Los sumarios que se inician en la Unidad Judicial pasan luego a la fiscalía, en donde son investigados hasta que se dispone su elevación a juicio (o su archivo) cuando se considera que la etapa de instrucción está culminada.
Desde septiembre de 2011, mes en el que se dispuso la especialización, la Unidad Judicial inició 2.357 sumarios, y derivó 980 de esas causas a la fiscalía que conduce Chirino. En estos 18 meses, 137 causas se resolvieron en juicio y en 76 de ellas se dictaron prisiones preventivas, según datos suministrados a este diario.
Estos números incluyen desde un manoseo, hasta un abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante, y también abarcan un amplio espectro de víctimas, tanto en edad como en género.
No obstante, por la experiencia en la investigación de estos delitos, Chirino afirma que hay ciertas variables que son casi una constante: la mayoría de las víctimas son menores de edad, y en la generalidad de los casos, los abusadores pertenecen al núcleo cercano de la víctima.
“No necesariamente el vínculo es por un lazo sanguíneo: muchas veces son allegados a la familia, pareja de alguno de los padres, o personas que tienen niños a cargo”, aseguró la fiscal, y aventuró que los casos de abuso sexual a menores con vinculación previa rondan el 80 por ciento.
Para siempre. La aberrante violación de la integridad sexual de las personas es un delito altamente complejo, cuyas secuelas son –muchas veces– irreversibles. “La recidiva de un abuso sexual puede prolongarse durante tres generaciones”, sentencia Chirino, y explica que semejante lesión a la intimidad condiciona las relaciones que esa persona pueda establecer a futuro.
“El daño que produce un abuso sexual aislado, cometido por un desconocido en una situación al azar, es bastante menor que el daño de un abuso perpetrado por un allegado y en reiteradas ocasiones”, detalla la letrada, y afirma que en este segundo caso, el sentimiento de culpa obstaculiza el procesamiento del trauma.
Educación. En el trato con menores abusados, Chirino considera que es notable la diferencia entre niños que han recibido educación sexual y los que no. “Primero, porque tienen conciencia del cuerpo y de que nadie tiene por qué tocarlos –explica–, y también por los términos con los que explican el abuso”.
550 en 70 días. Del 1º de enero al 12 de marzo de 2013, la Unidad Judicial de la Mujer y el Niño recibió ese número de denuncias por abuso sexual.
2.357 en 18 meses. Son los sumarios iniciados en la Unidad Judicial desde septiembre de 2011, cuando se creó la Fiscalía de Delitos Sexuales.
980 causas. Del total de los sumarios, ese número de causas fueron elevadas a la Fiscalía que conduce Alicia Chirino en 18 meses.
137 a juicio. Son la causas que, una vez culminadas las investigaciones de instrucción, fueron elevadas a juicio y resueltas.
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