Una joven de 18 años que había denunciado que dos personas habían secuestrado a su bebé en la localidad santiagueña de Bandera terminó por confesar hoy que en realidad ella lo había matado porque no tenía para darle de comer, informaron hoy fuentes policiales.
Más tarde, el cuerpo del bebé fue hallado en una céntrica calle de esa localidad rural ubicada a 200 kilómetros de la capital provincial.
De inmediato, la policía ordenó el cierre de las principales rutas que comunican a Santa Fe y la capital santiagueña con el fin de impedir la huida de los supuestos secuestradores.
Pero durante esta madrugada, ante marcadas contradicciones en su relato, la joven terminó por confesar que había decidido matar al bebe “por no tener dinero para darle de comer”, dijeron los voceros.
De acuerdo a los exámenes iniciales médicos de Sanidad Policial, se estableció que el pequeño, de nombre Alejo, murió asfixiado con una bolsa de nailon con la que le envolvieron la cabeza.
La mujer permanece detenida e incomunicada en la comisaría 21 por disposición de la jueza de Instrucción en lo Criminal y Correccional de Añatuya, María Teresa Gerez.
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