Como caso testigo, citaron la gravedad del caso de dos trabajadoras del Hospital de Puerto San Julián, que inhalaron monóxido de carbono por falta de mantenimiento de la ambulancia. Por falta de garantías, paralizan el servicio 107. Faltan de reactivos en Laboratorio y de insumos en Cirugía, además de otras demandas, por las que responsabilizan al Estado.
El dirigente señaló como un claro ejemplo de esta situación, la gravedad de un caso que atravesaron el martes dos trabajadores de Puerto San Julián, "que venían en una ambulancia inhalando monóxido de carbono, por la falta de mantenimiento de la ambulancia, y salvaron su vida de milagro".
Según informó, "una de las compañeras quedó internada en Puerto San Julián, porque tuvo que volver, estuvo desvanecida por cincuenta minutos, y la otra compañera estuvo internada en la Terapia del Hospital de Río Gallegos".
"Esto habla a las claras de la desprotección que tenemos los trabajadores del Hospital no sólo de Río Gallegos, sino de toda la provincia", denunció Navarro, al tiempo que aseguró que abundan los ejemplos de situaciones, como el hecho de que el Hospital de Puerto San Julián "se quedó sin cirujano porque no le pagaban, es permanente la falta de pago a los profesionales y la falta de mantenimiento en los hospitales".
El dirigente continuó detallando que "faltan reactivos, porque no se está pagando a los proveedores, por ejemplo, en el Hospital de Río Gallegos hay determinaciones que no se están haciendo porque no se está pagando a los proveedores, porque la deuda es muy grande" y mencionó el caso de un factor de coagulación para control de cardíacos, tampoco se están atendiendo estudios de pacientes con problemas tiroideos; mientras que "algunas cosas se están haciendo por la buena predisposición del sector privado, que está prestando reactivos al hospital, que obviamente después habrá que devolver".
Añadió el dirigente que "muchos sectores del Hospital nuclean a pacientes de toda la provincia y son muchas las cosas que están pasando, en la Terapia las camas eléctricas están rotas, las bombas infusoras no funcionan, y las condiciones precarias del personal".
Navarro consideró que la población tiene que conocer lo que está sucediendo en los hospitales, "no es que nosotros no queremos laburar porque se nos ocurre, sino que hay un montón de cosas que están pasando, que están realmente mal".
A su turno, Laura Rearte afirmó que desde ATE Santa Cruz están hechas las denuncias pertinentes ante los organismos que corresponde, por lo que en esta instancia, el sector consideró apropiado llegar a la población "para que sepa también lo que acontece dentro del hospital".
"Los compañeros de la salud ponen en riesgo su vida ante una salida y no puede ser que no tengamos una cobertura de seguros, mientras a nuestros gobernantes les da lo mismo quiénes suben a las ambulancias, que por otra parte no tienen que ser utilizadas como transporte de pacientes, para venir y depositarlos en el Hospital Regional", aseguró la dirigente, tras enfatizar que "hay en los hospitales falencias de todo tipo, desde edilicias hasta de recursos humanos".
Entre otras denuncias, Navarro y Rearte, en conferencia de prensa que brindaron en el Hospital Regional Río Gallegos, informaron la paralización del sistema 107 de emergencias, "porque no están garantizadas la salud ni la integridad de los compañeros que deben cumplir con esa tarea", como asimismo fustigaron "la intención del Estado de judicializar a los trabajadores".
Como parte de la gravedad de la situación hospitalaria, ATE Santa Cruz denunció que las intervenciones quirúrgicas han sido suspendidas por 30 días por falta de insumos, al tiempo que advirtieron que es "total y permanente la ausencia del Estado en los papeles que le toca desempeñar", añadió Rearte.
Asimismo Navarro calificó la situación de los trabajadores estatales de la salud como "muy precaria" y recordó que "este no es solo un reclamo salarial, sino que también queremos que la comunidad se entere la forma precaria de trabajar".
Según destacaron los dirigentes de ATE Santa Cruz, esta situación tiene su correlato en los 13 hospitales de la provincia y detallaron que en Pico Truncado el vacunatorio está mezclado con la entrega de leche, y las calderas se encuentran trabajando al máximo de su capacidad, a punto de explotar.
También que en el Hospital de El Calafate "funcionan consultorios en el garaje, donde la fosa fue tapada con maderas, y hay 36 camas, cuando la capacidad hotelera de la villa turística es ampliamente superior a 3.000, y el agua para lavar a los pacientes se calienta en ollas".
En Puerto Deseado "funcionan en un edificio de 3 metros por 3 metros, el IDUV, la delegación de Vialidad y el servicio de vacunación del hospital, donde también se hacen controles ginecológicos y de embarazos".
ATE Santa Cruz adjudicó la exclusiva responsabilidad de esta situación al Estado, "contrariamente a lo que este gobierno intenta instalar acerca de la falta de voluntad de los trabajadores, quienes somos las víctimas de este sistema perverso".
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