Carlos Gómez, secretario general del sindicato paralelo de Camioneros de Santa Cruz, denunció que su coche particular fue incendiado de forma intencional. No obstante, los peritos dicen que fue un cortocircuito.
El gremialista cree que hay algo más, y que ya hay antecedentes de violencia contra él o sus compañeros del Sindicato de Camioneros de Santa Cruz, un gremio paralelo, escisión del que dirige el moyanismo.
El automóvil estaba estacionado frente a su casa, en la calle Mosconi, en el barrio Centro de Caleta Olivia. Cerca de las 02:30, su mujer estaba haciendo tareas hogareñas y escuchó un ruido extraño desde la calle. Cuando se asomó por la ventana observó la llamarada que salía de la parte delantera del auto. Inmediatamente, llamaron a la Policía de la Comisaría Primera y a la Unidad Quinta de Bomberos.
Gómez contó que el fuego salió del lado de la óptica y que las cubiertas no se prendieron fuego: “Es raro todo esto. Nunca tuve un problema electrónico”, expresó.
“Por ahora no tengo testigos, ni nada, pero tengo sospechas. Pero siempre se termina sabiendo quién es”, afirmó.
“Todo esto te hace dudar, duda porque está latente el otro tema”, dijo, refiriéndose al enfrentamiento que tiene con el otro gremio de Camioneros. Reiteró que no se encontraron elementos que den la pista de que hayan arrojado algo, pero adujo que “cualquiera puede venir, echar alcohol e incendiar una parte del auto”.
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