Tras los cruces internos en la definición del presidente del Concejo Deliberante, Farizano admitió errores pero negó una fractura en el oficialismo. Atribuyó la situación a "expectativas personales".
En un clima político caliente el intendente neuquino salió a poner paños fríos, pero advirtió: "Si quieren disputar conmigo, sepan que voy a disputar".
Neuquén > Tras una semana con sobresaltos luego de que la elección del presidente del Concejo Deliberante mostrara evidentes internas en la coalición gobernante, el intendente de Neuquén, Martín Farizano, volvió a defender la construcción de consensos como forma de hacer política y afirmó que el oficialismo "no está fracturado".
Sin escaparle a la autocrítica, el jefe comunal lamentó el enfrentamiento entre Marta Búffolo y Néstor Burgos para comandar el cuerpo legislativo, que terminó con el retiro de buena parte de los ediles oficialistas y la reelección de este último como presidente del cuerpo. A su vez, lo atribuyó a expectativas políticas personales y admitió que "faltó capacidad para contener al conjunto".
En diálogo con La Mañana, Farizano negó tener enemigos políticos dentro de la Municipalidad y de la Unión Cívica Radical, pero también desafió: "Si quieren disputar conmigo sepan que voy a disputar".
La elección del presidente del Concejo Deliberante mostró divergencias en el oficialismo. ¿Se puso a prueba la coalición de gobierno?
No se puede revisar ninguna situación política fuera de la inclusión de las expectativas personales que tienen los protagonistas. Es decir, existen fuerzas políticas, fuerzas de la naturaleza, pero también los seres humanos con sus expectativas y sus construcciones que tienen que tener encarnadura, y esas disputas se manifiestan a veces en términos individuales. Seguramente nos faltó como coalición la capacidad de resolverlo y contener al conjunto, pero tengo la total convicción de que dentro de una semana va a ser una anécdota como tantas otras.
¿Ésto no mostró una fractura de la coalición?
No, para nada. Lamento que quienes hayan aparecido como emergentes del conflicto hayan sino dos amigos personales, dos correligionarios políticos, con los cuales hemos transitado -y ellos han transitado entre sí- muchas historias. Esto denota que dentro de la misma estructura hay conflicto, pero esto no es patrimonio de una coalición: no es necesario pertenecer a partidos diferentes para confrontar ni es necesario estar en el mismo partido para coincidir.
Yo espero que ésto pase. Lo lamento porque les tengo un gran afecto a los dos.
¿Qué opina de las declaraciones de Búffolo, que dijo sentirse "ninguneada"?
Son la consecuencia de una situación que fue adquiriendo niveles de tensión y que desembocó con la presidencia de Burgos, lo que significó una frustración. Posiblemente esté enmarcada en esta situación. Pero no trascienden de esto, de una manifestación de una sensación de bronca momentánea.
¿Cómo es su relación con Burgos?
Buena. Con el "Chango" tenemos una relación de años desde antes de ser funcionarios. Como con todo el mundo tenemos algunos puntos de acuerdo y de desacuerdo, pero independientemente de esas diferencias él siempre fue un representante coherente del oficialismo. Le costó comprender la construcción política, pero pese a las diferencias –algo que vale también para Marta Búffolo-, cuando uno construye una alternativa política de cara a la sociedad no lo hace con robots, lo hace con seres humanos que tienen una historia, que tienen sus visiones, sus expectativas e intereses y hay que amalgamarlos. Con ambos, que no son ningunas criaturas sino que tienen peso político, tengo excelente relación.
Teniendo en cuenta este episodio, ¿éste va a ser un Concejo donde se va a tener que negociar más?
Yo espero que sí. El año pasado no era así, era un Concejo donde nosotros íbamos a encontrarnos con quienes le buscaban la quinta pata al gato para dificultar las acciones de Gobierno. Yo siempre fui conciliador, pero en general el año pasado fue conflictivo y tengo expectativa de que el cambio de la composición nos permita cambiar el clima. Esto no parte de la soberbia de responsabilizar al Concejo por los errores. Seguramente hay alguna responsabilidad que nos cabe. Pero esta nueva composición nos permitirá buscar mecanismos para lograr consensos.
A medida que se acerca el año electoral cada fuerza política quiere tomar más protagonismo. También va a tener que lidiar con eso…
Éste es otro tema con el que hay que terminar. Estamos en 2010. Las elecciones son, el mejor de los casos, a mediados de 2011. Toda esta discusión la traemos desde el 28 de junio con la elección de concejales. Todavía no habíamos terminado la elección y ya pensábamos en 2011. Paremos con este asunto porque la sociedad nos va a castigar.
Yo tengo una responsabilidad, los concejales tienen una responsabilidad, los diputados tienen una responsabilidad que es para la que fueron votados. La preocupación por la carrera política de cada uno puede ser legítima pero tiene que estar subordinada al cumplimiento del objetivo para el cual fue designado que es resolver los problemas de la gente. Si yo utilizo cada uno de los momentos y circunstancias en los cuales tengo que discutir alguna cuestión institucional para sacar ventaja política no estoy cumpliendo con mi deber, y la sociedad nos castiga.
La gente se da cuenta de esto. A lo mejor no lo percibe en alguna personalidad en particular y de forma inmediata, pero cuando se reiteran los comportamientos de bloqueo, de denuncia, de fractura, de rechazar todo lo que se propone, de utilizar cada propuesta para fustigar al otro, la sociedad toma nota de esto.
¿Cree que todo el resto de las fuerzas coinciden en esta idea de que la coalición está por encima de las proyecciones personales?
No, porque uno no puede obviar todas las alternativas, incluyendo las expectativas personales y sectoriales. Hay que lograr que esas expectativas puedan confluir en un ámbito colectivo. Queremos construir una sinergia donde el conjunto es mucho más que la sumatoria de las partes.
Ésto es legítimo. La idea no es frustrar ni aplastar las ganas ni las ambiciones de nadie.
¿La gente que lo acompaña cree lo mismo? A veces, desde los propios círculos oficialistas, se dice que Farizano tiene a su peor enemigo dentro del Gobierno…
Algunos dicen que Farizano tiene a su peor enemigo dentro del comité de la Unión Cívica Radical. Bueno, se equivocan los dos. Si creen que son mis enemigos es problema de ellos. No creo tener enemigos ni en los despachos del municipio ni en el comité de la UCR.
Mis enemigos son los problemas. Si yo concentro mi atención en la disputa con los que dicen ser o creen ser mis enemigos desatiendo lo más importante que tengo que entender. Si quieren disputar conmigo sepan que voy a disputar, pero haciendo todo lo que pueda para que la gestión sea lo mejor posible. Y que me tiren los galgos… No voy a pelearme con nadie, me voy a pelear con los problemas.
Concertar, una filosofía política
Neuquén > El intendente Martín Farizano está convencido de que concertar a través de una alianza política es la mejor forma de gobernar.
"No es común en nuestra historia política, pero ya tiene varias reproducciones: en Chos Malal, Plottier, Centenario, Rincón de los Sauces, Cutral Co y Plaza Huincul. Uno mira y ve que son gobiernos municipales compuestos por varias figuras que también atraviesan conflictos. Pero pareciera que estos conflictos se deben solamente a las alianzas cuando recientemente acaban de salir eyectados dos intendentes por las propias fuerzas de un monopartido", afirma Farizano, en referencia a los jefes comunales de Picún Leufú, Facundo Suárez, y de Las Coloradas, Daniel Massini, ambos destituidos y pertenecientes al Movimiento Popular Neuquino.
Diversidad
A su vez, Farizano admite que su construcción política "tiene sus dificultades pero puede seguir avanzando". "Hay que contemplar la diversidad y ver cómo se contiene. Es el primer paso para lograr mecanismos que permitan resolver los aspectos más virulentos del conflicto. La búsqueda de acuerdos y consensos tienen sus dificultades, pero también crea instituciones que permiten resolverlas", detalla el jefe comunal.
Comentá la nota