Apatía. Un reporte fotográfico de EL LIBERAL en la zona muestra la falta de conciencia de algunos residentes que todavía conservan criaderos de mosquitos en sus viviendas.
Así pudo corroborarlo un relevamiento realizado ayer por EL LIBERAL en la zona afectada, donde pudo observarse todo tipo de tachos, baldes, botellas y hasta neumáticos en el interior de las viviendas.
La falta de conciencia preocupa a las autoridades y agentes sanitarios que trabajan en el barrio, sobre todo después de que la Nación confirmara la circulación del virus y los 12 casos positivos en la localidad de Clodomira.
La zona de mayor riesgo de la ciudad abarca los barrios Borges, primera y segunda ampliación, y Coesa, en el sector norte de la capital, con un total de 14 mil habitantes que se encuentran en alerta por el peligro que constituye el dengue.
De todos, el más golpeado por la enfermedad fue Villa Borges, con cientos de pacientes sospechosos que no recibieron la confirmación de laboratorio, cuyo cuadro clínico hacía suponer sin embargo, que eran víctimas del brote.
Estas personas recobran el temor frente a una nueva ola de la patología, pero contrariamente a lo que debería ocurrir, siguen conservando los cacharros donde se cría el mosquito transmisor.
En aquel entonces, un número elevado de vecinos que vivía entre el décimo y noveno pasaje, y las calles 102 y 103 contrajeron dengue. Hoy, estas mismas personas, pueden ser picadas por segunda vez por el Aedes, ante el riesgo de que ingrese otro serotipo del virus que ponga en peligro sus vidas.
De acuerdo con lo informado por los profesionales de la salud, si los recipientes no pueden eliminarse porque se usan permanentemente debe evitarse que acumulen agua, dándolos vuelta o vaciándolos permanentemente.
Pero en las imágenes capturadas durante el recorrido realizado por las calles del barrio pudo comprobarse la apatía de muchos, que significa un verdadero riesgo para todos los que viven en la zona.
Según indicaron oportunamente las autoridades de Saneamiento, la población de Aedes aegiptys en la capital es elevada. Dado que la presencia de estos mosquitos es una condición para que el dengue circule, una gran cantidad de ellos se asocia a un mayor riesgo de que si aparece un caso de dengue los mosquitos al picarlo se infecten y comiencen a diseminar la enfermedad en toda la comunidad.
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