Vecinos de Longchamps aseguran que el Municipio comenzó a realizar obras de pavimentación, pero no las terminaron y en las zanjas que quedaron se acumula agua, espacio ideal para la proliferación de mosquitos, entre ellos de la especie Aedes Aegypti. Una contradicción en el marco de la ya lanzada campaña contra el dengue.
Según indicaron los vecinos, el problema comenzó en 2010 cuando la Municipalidad de Almirante Brown inició obras de pavimentación en la esquina de Malvinas Argentinas y Languenhein, para construir unas bocacalles y terminar con el agua que se acumulaba en esa zona. Pero lo que parecía una solución generó un nuevo problema, ya que desde ese entonces los líquidos se trasladaron hacia otra cuadra.
“La obra también comprendía el pavimento en la cuadra de mi casa. Cuando empezaron en febrero de este año con las tareas, hicieron varias zanjas de 80 centímetros de profundidad, pero todo quedo en la nada y el pavimento nunca se hizo”, precisó a Info Región Eduardo González, uno de los vecinos afectados.
En consecuencia, el principal temor de los habitantes de esa zona es que en las zanjas queda agua servida estancada, en la que se “juntan residuos de muy dudoso origen, que atraen bichos de toda clase, entre ellos mosquitos muy grandes como son los del dengue”, según enfatizó Gonzalez.
Este vecino destacó que la única posibilidad de que el agua sea evacuada es con maquinarias. Y añadió: “Lo único que hicieron fue correr el agua de una cuadra a otra. El problema sanitario es muy grave”.
Es que si bien los casos de dengue se dan entre marzo y abril, el alerta surge apenas llega el calor, así como las campañas de descacharrización. “Parece una burla porque reparten folletos explicativos para que todos luchen contra el dengue no dejando floreros y recipientes con agua para evitar la proliferación del mosquito transmisor del dengue y tenemos tremendos baches que los hicieron ellos que atraen estos bichos”, se quejó González.
Aseguró que realizó –junto a otros vecinos- “casi 40 reclamos”, pero nunca recibieron una solución concreta. “Cuando nos quejamos solo logramos que vengan con máquinas y obreros, y derrochen nuestro dinero para que todo quede igual o peor que antes”, disparó. También contó que tuvieron reuniones con el titular del área de Pavimentos local, Guillermo Jibaja, y hasta intentaron comunicarse con el intendente Darío Giustozzi en reiteradas ocasiones, pero no tuvieron éxito.
Anunció que si la situación continúa y las obras siguen inconclusas, organizará una manifestación antes de fin de año, con el objetivo de ser escuchados. “Ya no sabemos qué hacer. De alguna manera tiene que escuchar nuestro pedido, remarcó González en diálogo con Info Región.

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