Se hacen sin conservantes ni aditivos y entre sus selectos ingredientes se incluyen nueces y almendras. A pesar de que cuestan el doble, mucha gente los prefiere para su mesa navideña.
Si bien para abaratar costos sus fabricantes han ido mutando las recetas, quitándole ingredientes a la preparación o reduciendo su cantidad, hay quienes prefieren consumir un producto artesanal y de calidad superior, aunque deban pagar el doble. Si se elige esta última opción, hay que pensar en un precio de alrededor de 120 pesos el kilogramo. En tanto, los artículos industrializados arrancan en 50 pesos el kilo.
Nélida Dabín señaló a UNO que mucha gente escoge los panes dulces artesanales porque llevan más frutas y menos aditivos, y además son más sabrosos que los que se preparan a partir de una premezcla y están envasados al vacío. “Tengo una clientela fija que me encarga grandes cantidades”, dijo, y agregó: “Los preparo todos los años, junto al resto de los panificados que hago, y los domingos los vendo en un puesto que tengo en la feria de Salta y Nogoyá”.
Oferta
La mujer los ofrece a 40 pesos el kilogramo si son comunes, pero uno especial cuesta el doble, debido a que lo hace con nueces y almendras. En muchas panaderías locales también se venden los especiales, a 120 pesos el kilo. Se pueden conseguir presentaciones de 400 o de 800 gramos, y una unidad de tamaño más grande ronda los 96 pesos.
Rubén, propietario de un local del rubro ubicado en calle Laprida contó que “el pan dulce artesanal se está vendiendo bien y la diferencia es que no se usan conservantes en su proceso de elaboración. Se deben consumir dentro de los tres o cuatro días. Llevan frutos secos y por eso cuestan más”.
Por su parte, el cocinero Ángel Sánchez explicó que “son más caros porque en el proceso de industrialización se compran los ingredientes en grandes cantidades, se utilizan saborizantes en lugar de esencias naturales, se paga menos mano de obra porque las máquinas completan gran parte del trabajo; se hacen con huevo en polvo, que es más barato. En cambio, cuando se realiza un producto artesanal se seleccionan los ingredientes; se buscan los huevos frescos”. Por último, ejemplificó: “Un budín tiene un costo de siete pesos si es industrial y de 12 pesos si es casero”.
Las cifras
120 Pesos cuesta en promedio el kilogramo de un pan dulce artesanal, hecho con nueces, almendras y pasas de uva.
50 Pesos cuesta el kilogramo de un pan dulce común en cualquier supermercado. Sin embargo, los premium rondan los 114 pesos.
12 Pesos es el costo de un budín casero sin conservantes, con frutas abrillantadas y secas.
Opción de preparación
Hay distintas formas de preparar el pan dulce, pero en términos generales uno grande se hace con un kilogramo de harina, cuatro huevos, 250 gramos de azúcar, 200 gramos de manteca, 200 centímetros cúbicos de leche, 50 de levadura y 10 de sal. Esta es la receta que el cocinero y docente Cristian Sosa les transfiere a sus alumnos de Pastelería en un instituto privado y aún con algunas variantes, es similar a la que se enseña en el Sindicato de Pasteleros de Paraná. A esta mezcla básica se le añaden las frutas: 100 gramos de pasas de uva, el doble de frutas abrillantadas, 100 gramos de almendras y 100 de nueces.
Los que se compran en el mercado y que llegan procesados incluyen conservantes y muchas veces no llevan frutos secos. Las primeras marcas los comercializan a 50 pesos el kilogramo, pero las versiones premium no distan de los valores de los productos artesanales: oscilan los 114 pesos en esa medida.
Opción laboral
Aprender a hacer productos de buena calidad significa una oportunidad de incrementar los ingresos durante esta época del año.
Hay quienes nunca se dedicaron a la gastronomía de manera comercial, pero se animan a convertirse en emprendedores ocasionales. Otros complementan lo que vienen haciendo hace tiempo y amplían la oferta a los clientes con este manjar que nació, según se dice, como un acto de amor de un cocinero para halagar a una dama en Italia, hace más de 400 años atrás.
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