Tres ladrones, dos de ellos encapuchados, entraron a una casa y quisieron robar plata y una moto. Balearon al dueño, que se resistió.
El hombre, de 33, está internado en el hospital Castro Rendón, y su esposa dijo ayer a La Mañana de Neuquén que ya fue intervenido por los médicos cuatro veces. Por fortuna, contó que está fuera de peligro y se recupera en una sala de cuidados intermedios.
El hecho ocurrió el domingo por la madrugada, poco antes de las 5; pero trascendió recién ayer producto de filtraciones periodísticas.
“Golpearon la puerta de una patada mientras nosotros dormíamos. Cuando nos despertamos, estaban al lado de nuestra cama. ‘No te muevas, quedate quieto’, le dijeron a mi marido. Él quería levantarse para ponerse las zapatillas y le daban culatazos en la cabeza con un arma de fuego”, contó la mujer.
La casa está ubicada sobre la calle Bolívar y Comodoro Rivadavia, en un sector de bardas. Es la única en la cuadra.
Afirmó que los ladrones eran tres y dos de ellos ocultaban su cara con pasamontañas. Insistentemente le pedían la llave de la moto 150 centímetros cúbicos que tiene el matrimonio. Y como el dueño de la vivienda no se las entregó, le quitaron la billetera. Querían dinero, pero no encontraron nada.
El hecho de que el damnificado no entregara las llaves del ciclomotor enojó bastante a los delincuentes, quienes descargaron su furia a golpes.
“Ese era su propósito, llevarse la moto”, dijo la damnificada. Y como estaba trabada, tampoco se la pudieron llevar.
Sin dinero ni moto, atinaron a sacar de la casa un televisor. También quisieron apoderarse de la bicicleta de uno de los niños. “La mochila del más chiquito se querían llevar, qué zarpados. ¿Cómo se van a llevar los útiles de la escuela de mi hijo?”, añadió la dueña de la propiedad.
No pudieron hacerse de esos elementos porque no pasaron por el cerco de la casa, por lo que la bici y la mochila fueron recuperadas. Cuando salían de la vivienda con el plasma, uno de los delincuentes le disparó al hombre de la casa, quien trabaja en una empresa de servicios.
“Estaban saliendo y mi marido agarró un martillo, le iba a dar a los chorros en la cabeza. Pero se dieron cuenta y le dispararon”, recordó la mujer, quien añadió: “Los chicos vieron todo”.
Mientras ellos huían por la barda, la víctima salió a la calle a pedir ayuda y un vecino que iba llegando a su domicilio le dio una mano. “Es que llamaba a la Policía y me daba ocupado”, dijo la damnificada.
El coordinador operativo de Delitos, Daniel Abarzúa, confirmó ayer el hecho e informó que ese mismo día hicieron un allanamiento en busca de uno de los sospechosos y del televisor robado, que fue negativo.
Fuentes médicas informaron ayer que la bala ingresó por el tórax, del lado derecho y afectó el hígado y un pulmón. Quedó alojada en el abdomen.
Abarzúa contó que es posible que hayan utilizado un revólver porque no hallaron vainas en la casa. “Está consciente y lo van a volver a operar para sacarle el proyectil y cocerlo”, agregó la damnificada. Su marido, señaló, esta fuera de peligro, pese a la gravedad de la lesión.
Temor
Aunque lo peor ya pasó, la mujer dice que el miedo persiste. “No hay seguridad para los vecinos en este sector. Anoche no pasó la patrulla y tenemos mucho miedo con mis hijos”, confesó la señora.
Es la segunda vez que sufren un robo, aunque en la primera ocasión la familia no estaba. Entonces, robaron una bici y el perro de la casa. No hubo detenidos. Tampoco en relación con otro violento robo de similares características, cuyo desenlace fue dramático porque una de las víctimas, Silvia Noemí Quilodrán, falleció en el hospital tras haber recibido un disparo en el abdomen, en manos de dos delincuentes que entraron a robar a su casa de Plottier en febrero pasado.
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