Fue víctima del asalto un joven que se disponía a trasladar el dinero a un banco.
Beilman fue recibido por su abuela, la dueña del negocio de apellido Antonín. La comerciante le entregó el dinero debidamente acondicionado y regresó al interior de la vivienda, mientras el joven volvía a subir a su automóvil Volkswagen Gol azul. Antes de que arrancara, se le acercó una motocicleta negra de 125 cc. El acompañante descendió esgrimiendo un arma con la que le apuntó directamente a la cabeza mientras le decía: “Dame los cien porque te va a salir más caro”.
“Yo no sabía si el arma estaba cargada o no, si me resistía tal vez el otro me llenaba de balas desde atrás. Tuve que entregarles la plata”, dijo la víctima a LA CALLE al regresar de radicar la denuncia.
Manifestó también que los delincuentes mantuvieron en todo momento los cascos colocados.
La abuela, en tanto, mostró su indignación: “Es una vergüenza; esta gente no trabaja, tiene beneficios sociales, y encima nos roban a nosotros, los que hemos trabajado honradamente toda la vida. Hay que darles menos y ponerlos a trabajar como nosotros a ver si les gusta que venga otro y les robe lo que se ganan con su trabajo. Se llevaron toda la recaudación de Servicios Entre Ríos.
Pero ya no voy a tener más el servicio. Que se enteren los chorros, no voy a tener más para que me roben”.
Recordó la señora de Antonín que no hace tanto tiempo, otro de sus nietos fue asaltado en la zona de asiento de la Policía Montada, en calle Urquiza, cuando había ido a buscar a una chica. “Casi perdió un ojo por resistirse. Ya estamos cansados de tantos delincuentes sueltos”.
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