Un malviviente entró con arma en mano a las oficinas de la “Tesorería” de la Cooperativa Eléctrica de esta ciudad y tras encañonar a las empleadas manoteó una caja de seguridad con plata y cheques que estaba sobre uno de los escritorios y se fue. Afuera, según dicen, lo esperaba un cómplice en una motocicleta en la que ambos terminaron alejándose rápidamente del lugar.
Dicen que en el atraco se llevaron una abultada suma de dinero pero nadie -por lo menos oficialmente- habló de cifras, solo que se trató de la recaudación del lunes.
El hecho se produjo a media mañana, alrededor de las 9:30, cuando en Trelew había mucha intranquilidad por el anegamiento de calles, los evacuados y las inundaciones de casas debido a la extraordinaria cantidad de agua que había caído en pocas horas sobre la ciudad. Sucedió en el sector “Tesorería”, del céntrico edificio de la Cooperativa Eléctrica, cuyo acceso principal da hacia la calle Pellegrini, entre avenida Rawson y 9 de Julio.
Una compañera de las víctimas de las tres empleadas administrativas encañonadas durante el asalto, hizo declaraciones a este diario y contó lo que ella conocía a los minutos de ocurrido el atraco.
“Hará cosa de cinco minutos que nos enteramos que había sido asaltado el sector de contaduría pero por suerte, gracias a Dios, las chicas están bien, lamentando el hecho por supuesto”, dijo.
-¿Fue un solo delincuente o dos? Se le consultó. “Lo que nos dijeron fue que (había sido) una persona sola y armada”, contestó y explicó: “El sector contaduría (tesorería) tiene puerta de acceso al público, entonces ingresó por esa puerta directamente con un arma y amenazando y le robó pertenencias a las compañeras, la caja chica y creo -si no entendí mal- algunos cheques”.
Luego -por lo que sabía- dijo que a las víctimas solo le habían apuntado con un arma, que no fueron encerradas ni atadas. –El comentario que escuchamos es que el malviviente estaba bajo los efectos de algún estupefaciente ¿esto habrá sido así? Volvió a preguntársele a la operaria de la Cooperativa. “Dicen que se lo veía muy mal, que no estaba en sus cabales aparentemente”, comentó y al concluir consideró al hecho como “insólito. Es la primera vez que pasa algo así acá, que sucede un hecho de asalto a mano armada y nos quedamos todos muy preocupados”, aseguró la mujer.
El jefe de la Comisaría interviniente indicó después que el asaltante era -de acuerdo a la descripción aportada por las victimas- “una persona de 1,60 o 1,70 metros de altura y robusto”. Confirmó el comisario Román Macías en sus declaraciones periodísticas que irrumpió en el lugar “portando un arma de fuego tipo revólver con el que intimidó a las empleadas que se encontraban en el lugar y sustrajo una caja metálica chica que contenía cheques y una suma no precisada de dinero”, señaló.
Posteriormente clarificó que en las oficinas había “tres empleadas y el responsable” del sector cuando ocurrió el atraco. Y finalmente informó que el ladrón cometió el robo “con una gorra de lana en la cabeza” y que las víctimas “pudieron verle el rostro pero todo fue muy rápido”.
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