La delincuencia se hizo “dueña” del jardín del barrio Toba y para ratificarlo de tanto en tanto ingresa, roba y destruye todo lo que docentes, gobierno y padres del barrio construyen con mucho esfuerzo para una comunidad con muchos niños y carencias.
Así lucía ayer el frente el establecimiento donde funciona el jardín de infantes “Abuela Zuni” del barrio Toba. Indignación general.
En realidad, una situación de gravedad que marca el grado de inseguridad de esa zona de la ciudad que vive indignada ante los contínuos sucesos vandálicos que la conmueven y, en especial, en lo que se refiere al humilde complejo educacional donde la comunidad educativa realiza un gran esfuerzo para posibilitar que además de la educación, los niños carenciados reciban contención social.
“Es un día muy triste para todos”, señaló ayer la directora del jardín de infantes del barrio Toba a los medios de comunicación al dar a conocer que durante el fin de semana los dueños de lo ajeno ingresaron y robaron elementos y la comida de los chicos, y lo que no pudieron llevar lo rompieron y hasta dejaron tirada la carne en el patio.
“Es un día muy triste para todos” remarcó con indignación la directora del establecimiento.
“Tenemos mucha tristeza, indignación, no puede ser el desastre que han hecho”, relató la docente quien agregó que “no sabemos más que hacer, trabajamos tanto para tener nuestro jardín lindo para los chicos y sucede esto”, y relató que todo lo que tienen es por donaciones pero que hoy no tienen nada.
Los ladrones ingresaron por una ventana de la dirección que tiene una reja, la rompieron y cortaron la misma, la levantaron, igual los candados y las puertas. Se llevaron juguetes, una bolsa de pelotas que eran para la exhibición de educación física, las mercaderías para el comedor, una bolsa de carne y de pollo.
Además ingresaron a los salones de donde sustrajeron los juguetes y causaron serios destrozos, incluso intentaron quemar una sala. “Se llevaron todo, es increíble lo que han hecho esta vez”, relató la directora quien recordó que en este año es la quinta vez que la institución es robada.
Los vándalos ingresaron al jardín, se llevaron todos los alimentos y lo que no pudieron, lo arrojaron en el patio.
“Rompieron los machimbres de los techos, es un desastre”, describió con gran amargura. Ayer se suspendieron las clases porque no tenían qué darle de comer a los chicos, dijo la directora.
Al jardín asisten 126 chicos diariamente a quienes además se le da el servicio de comedor, pero que este lunes no podrán concurrir a recibir su plata de comida porque los ladrones la mercadería que no robaron como una bolsa grande de carne la arrojaron en el patio de la escuela. Allí también arrojaron los platos.
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