Uno de los pocos lugares en la ciudad capital en el que la posesión irregular de inmuebles ha generado por años el temor de desalojos en los pobladores es el barrio Las Delicias.Hoy, tras el anuncio de una obra pública cuyo proceso licitatorio ya comenzó, este barrio habitado por cerca de 200 familias tendría sus días contados.
Siempre persistieron los rumores de desalojos inminentes que nunca se concretaron, pero hoy el escenario es otro, ya que la anunciada "autopista ribereña" próxima a ejecutarse pasará por lo que es hoy esta precaria urbanización, proyectándose hacia el circuito cinco con una amplia avenida que tendrá suficientes carriles de ambas manos para el intenso tráfico que hoy concentra la avenida Laureano Maradona.
Terrenos
Si bien en el barrio hay familias que han construido con los años casas de material que fueron ampliando con el tiempo, todo fue edificado sobre terrenos pertenecientes al ferrocarril, incluso, muchas casas están hechas literalmente sobre las viejas vías del tren.
Los habitantes no tienen títulos de propiedad de los lugares que han habitado por décadas, por lo que el Gobierno ni siquiera necesitaría una ley de expropiación, declarando de utilidad pública la zona, porque nadie es dueño de los inmuebles.
Esto implica que llegado el momento, simplemente avanzarán con la reubicación de los vecinos, a tres destinos posibles, urbanización España, urbanización El Porvenir, y en el mejor de los casos, a las nuevas viviendas del barrio Nueva Formosa, en cercanías al aeropuerto de Formosa.
Infraestructura
La "autopista ribereña" será una mega obra pública que tiene características similares a la costanera de Formosa, que fue construida bordeando el río Paraguay.
En el caso de la costanera, su instalación fue hecha sobre tierra firme, es decir, la ribera del río, siendo arquitectónicamente más factible construir el terraplén que sostendrá al pavimento, sobre tierra firme, por lo que el futuro terraplén de la "autopista ribereña" también será construido sobre la costa, es decir, pasando por lo que hoy es el barrio Las Delicias.
Está claro que los costos de construcción se triplicarían en caso de intentar construir un terraplén por lo que hoy es estero con agua del río, lo que llevaría innumerables camionadas de piedra para elevar el terraplén por sobre el agua, para allí recién compactarlo con tierra previa al pavimento. Esto implica que esta segunda opción es inviable.
Mover al barrio
Llegado el momento, no habrá literalmente un desalojo masivo de familias, sino una "reubicación organizada" de vecinos, a los que se les ofrecería viviendas de autoconstrucción con terreno incluido, viviendas del IPV, o bien terrenos en a algún lugar de la ciudad. A poco de junio y acortándose los tiempos políticos de cara a las elecciones, la reubicación previa de familias del barrio Las Delicias será evidentemente después de las próximas elecciones, es decir, el año que viene.
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