El DT Humberto Grondona habló tras el papelón de los chicos argentinos en el 3-3 ante Uruguay. Aunque aseguró que no justificaba las agresiones, afirmó: “Los chicos estaban nerviosos, es un clásico”.
"Ahora lo único que falta es que me pidan que vaya al Mundial y que ganemos el premio Fair Play. A mí dejame ir al Mundial y que el juego limpio lo gane otro. Que se lo den a Ecuador o Colombia, que ya están en su casa", dijo el hijo de Julio Grondona, hoy a cargo del seleccionado juvenil, en el programa Estudio Fútbol.
Argentina terminó ayer empatando 3-3 con Uruguay, luego de ir ganando 2-0 y más tarde perdiendo 3-2 con dos hombres menos. Al igualar el encuentro, la televisión mostró claros gestos de los futbolistas argentinos provocando a los uruguayos, lo que se repitió con el pitazo final.
"Me enojé con los chicos. A Sánchez le dije que estaba muy mal lo que había hecho (pegó una patada descalificadora y se fue expulsado). Era un partido cómodo para 4-0", agregó Julito, quien dejó su cargo de subdirector de seleccionados nacionales para encaminar al Sub 17 al mundial de Emiratos Arabes Unidos. Y contó que la bronca con los uruguayos tiene un historial. "Esto viene del Sub 15. Cuando clasificamos a la etapa final, perdimos 4-0 y sabíamos que les ibamos a ganar después y les ganamos 1-0 y terminó igual. Ellos no la pasaron bien porque encima se quedaron afuera", manifestó.
Por último, Grondona afirmó que "los chicos estaban nerviosos" y que con Uruguay "es un clásico", intentando justificar lo sucedido. "Yo sí vi que cuando iban 3-2, se acercaban dos o tres camisetas blancas a hablar con uno de camiseta celeste y blanca. No está bien lo que pasó, pero está bueno que tengan sangre", finalizó.

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