Degradación de los dirigentes de turno

Degradación de los dirigentes de turno
Algunos señalan a la década de los noventa como el espacio donde surgen los denominados “punteros políticos”. “Es con Remo (Costanzo) con quien se inicia una suerte de pago a cambio de vecinos que voten para el partido”, confesó un peronista. “No es un trabajo, mercantilizan la política, cobran para garantizar votos”, aseguró una militante del PJ.

“Viene al barrio, habla con la gente que más necesidades tiene y les asegura traerle cosas y luego, aparecen en las campañas para llevarlos a votar”, confesaron varios vecinos de diferentes lugares. “Lo que hacen es degradar al militante, al dirigente político, pero son responsables los dos partidos más grandes, el peronismo y el radicalismo”, señaló un político. “Al término de las elecciones, vamos a cobrar lo prometido, pasa en todos los partidos políticos”, confesó un “puntero”.

“Lo que hago es ayudar a la gente, le consigo cosas que le hacen falta”, indicó un “seudo político” y fundamentó su accionar expresando que “los políticos les mienten a la gente, yo les llevo alimentos y otras cosas que necesita”, sin coincidir en que dicha ayuda, siempre es a cambio de la promesa de votar al candidato que sugiera tal personaje.

Hace años, desde los dos partidos mayoritarios, peronismo y radicalismo, surgen personajes que mercantilizaron al militante o al vecino. Sin duda que la dictadura cívico militar y la política neoliberal que entronizó Menem, sembraron para cosechar la desaparición de militantes y además, lograron alentar el individualismo con el slogan “sálvese quien pueda”.

El puntero político no tiene camiseta, sólo buscar que el o los candidatos de turnos, paguen por el “trabajo sucio”, el de prometer cosas materiales a cambio de la promesa de votarlos.

Sin bien el radicalismo y el justicialismo, fueron los espacios donde nacen dichos personajes, se extendió a cada uno de los partidos. Aunque cada candidato negara en forma terminante que “nuestro partido no alienta ni trabaja con punteros políticos”.

Los así llamados punteros, son vecinos que habitan diferentes barrios, se conocen entre ellos e incluso, marcan “su territorio”, como dijo una militante peronista “marcan a los vecinos como si fueran ovejas, como si fuera una manada de animales para manejarlos”.

Casi nunca anda solo, siempre acompañados y sonrientes, los “punteros”, salen a ganarse la confianza de los vecinos y vecinas, preguntando sobre qué necesidades tienen.

En la actualidad, estos personajes no sólo se acercan a vecinos o vecinas, lo hacen también con adolescentes y jóvenes. Los manipulan a cambio del vil metal o de otras necesidades que tenga las familias.

Bebidas, cigarrillos e incluso drogas. De esta manera logran compinches para conocer las debilidades de la gente. Sin embargo la “tarea” de estos no termina con promesas a cumplir, se agrega a ello la amenaza. “De esto no digas ni cuentes nada, ¿entendiste?”, es lo que nos dicen, confesó al respecto una señora.

Los llamados “punteros políticos”, creen tener “poder”, por recibir la promesa de votar al candidato indicado y, en algunos casos, se pudo saber que uno de estos personajes “me ofreció cosas para mi casa si tenía sexo con él”, sostuvo otra mujer.

Cuando el candidato se enteró de dicho accionar intentó sacarlo como “puntero”, recibiendo una negativa rotunda y la amenaza de “hablar”, para quedarse en su lugar.

“Los candidatos tendrían que saber que cuando vamos a votar, en el cuarto oscuro, decidimos nosotros a quien votar”, afirmó otro de los vecinos consultados y, la gran mayoría de los consultados expresaron que “cuando vienen, del partido que sea, les prometemos todo, les pedimos lo que necesitamos, total, a la hora de votar, nadie nos ve”, dijeron.

Otro vecino relató que “viene el puntero, me trae cosas que necesita y el día que hay que votar, me lleva en auto y me da el sobre con la boleta y me dice “ojo con cambiar la boleta Don”, se sonríe y se va”. Algunos de estos nefastos personajes, llegaron a ser presidentes de alguna junta vecinal e incluso, a ser funcionario de un gabinete, tanto dentro del PJ, como de la UCR.

La política es linda, desgraciadamente, la bastardearon muchos políticos. Así, nacieron los personajes conocidos como “punteros políticos”, un rubro al que varios quieren acceder, claro que, para ello, deben tener la anuencia de los “punteros” veteranos. Cada uno tiene su territorio marcado como lo hacen los perros y, la pelean a muerte. No es para defender la política del partido, sino, el dinero que recibe.

Todos recuerdan cuando los candidatos preguntaban “¿vos cuantos tenés?” y, de acuerdo a la cantidad de potables votantes, recibía el monto necesario para “ayudar” a las familias pobres.

Hoy siguen existiendo, no les importa hacerlo para uno u otro partido, no es cuestión de ideología, sino de dinero. No existe el compromiso con la gente, sólo saber que recibirá su diezmo del político de turno. W. D.

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