El futuro del proyecto de extracción de potasio de la empresa Vale en Mendoza-Neuquén, y la venta de Petrobras Argentina, finalmente serán definidos el jueves, en una reunión cumbre entre los presidentes Dilma Russeff y Cristina de Kirchner.
“Nosotras vamos a discutir todos los asuntos”, afirmó Russeff cuando se le preguntó en particular sobre la permanencia de Vale y Petrobras en la Argentina.
“Tendremos una pauta bastante amplia con Argentina. Nosotros siempre discutimos todas las relaciones, las comerciales, las de inversión, así como toda la interacción entre Brasil, la economía brasileña y la economía argentina”, agregó la mandataria
Vale anunció en marzo pasado la suspensión el megaproyecto de extracción de potasio Río Colorado, en Mendoza, a raíz del aumento de los costos.
Según la empresa, la decisión fue tomada “teniendo en cuenta que en el contexto macroeconómico actual, los fundamentos económicos del proyecto no están alineados con el compromiso de Vale con la disciplina en relación al destino del capital y la generación de valor”.
El proyecto, el mayor de la empresa brasileña en el área de fertilizantes, empleaba a 4.000 personas, y hubiese tenido una capacidad de producción anual de 4,3 millones de toneladas de potasio, volumen equivalente a la actual demanda anual brasileña.
Petrobras Argentina, por su parte, ya vendió activos en las áreas de energía eléctrica y refinación y según el diario “Folha de Sao Paulo”, otras empresas brasileñas “también evalúan si vale la pena seguir” en Argentina, ante la inflación en ascenso y la incertidumbre frente al cambio.
Otra de las firmas que estudia partir o desprenderse de partes de sus activos es Solvay Indupa.
La cumbre entre Rousseff y Fernández de Kirchner estaba inicialmente prevista para realizarse el 7 de marzo pasado, en El Calafate, pero la muerte de Hugo Chávez obligó a suspenderla.
Según la Cancillería brasileña, la agenda bilateral incluye proyectos de cooperación en las áreas de ciencia, tecnología, innovación y sostenibilidad, incluyendo iniciativas en energía nuclear, defensa, empresas hidroeléctricas, construcción de satélites, industria naval y educación”.
“La defensa de la integración regional y de sus valores figura entre los objetivos de la alianza establecida por los dos países y también deberá ser examinada por las mandatarias, con foco en las iniciativas del Mercosur y de la Unasur (Unión de Naciones Sudamericanas)”, agregó el comunicado divulgado este martes en Brasilia reproducido por las agencias internacionales de noticias.
El intercambio bilateral sumó el año pasado 34.400 millones de dólares, lo que supuso una caída del 13 por ciento frente a 2011, pero representa un salto importante frente a los 7.100 millones de dólares registrado en 2002.
Entre 2010 y 2012, las inversiones directas de Brasil en Argentina aumentaron en un 16,6 por ciento, mientras que las inversiones de Argentina en Brasil totalizaron el año pasado 262 millones de dólares, lo que supone un monto casi tres veces más elevado que el registrado en el año anterior.


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