Se define cómo empieza el difícil año escolar

A nivel nacional se acordó un incremento a docentes que en las provincias no influye. En Neuquén se define este jueves hasta dónde llegará un ineludible plan de lucha de ATEN; y cuándo empieza. Lo que está decidido ya es que el reclamo salarial es impostergable.
De poco servirá en Neuquén el "acuerdo salarial nacional" con gremios docentes que se enfatiza desde el gobierno de Cristina Fernández (1740 pesos de salario inicial, ampliado para junio a 1840 pesos); como también es previsible que la exhortación presidencial a "cumplir con los 180 días de clases, haciendo un esfuerzo" entrará por una oreja sindical y saldrá por la otra, sin dejar nada en el medio.

En Neuquén se realizaban este miércoles las asambleas de las seccionales de ATEN, con una clara tendencia a la firmeza en el reclamo de un incremento salarial, que a tono con la inflación y los últimos resonantes aumentos de precios en la canasta de alimentos, se pretende que no sea inferior al 30 por ciento.

El plenario de secretarios generales definirá si hay o no medidas de fuerza, y cuándo. Pero lo que ya está definido es que el sindicato docente participa con ganas de la estrategia de presión de la CTA, que ya emplazó al Ejecutivo que conduce Jorge Sapag con un reclamo de aumento de sueldos.

En el gobierno neuquino conviven dos versiones hacia afuera. Son entendibles. Una es negociadora, encabezada por el ministro de Gobierno, Jorge Tobares, y admite que ante la inflación los salarios deberán recomponerse. La otra es de mayor dureza, pues parte de sostener que aumentar la masa salarial es imposible. "Si se aumentan los salarios, deberán achicarse otras partidas", dicen, poniendo el acento en que el presupuesto general es inmodificable y ya tiene -sin aumentos- 700 millones de déficit estimado.

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