La presidenta de la Asociación Marplatense de Derechos a la Igualdad, Karina Freire, afirmó que “elegir a Antonio Marino es cortar los lazos del diálogo e introducir un retroceso en el debate”. La presentación es respaldada por la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales, Travestis y Transgéneros.
En idéntido sentido, la representante de AMaDI sostuvo: “hace mucho tiempo que venimos trabajando para tener una ciudad amigable y hemos obtenido un cúmulo importante de logros en ese sentido”. “Por eso - completó - no entendemos por qué, habiendo 87 sacerdotes en la Diócesis de Mar del Plata, eligieron a Marino”.
Sin embargo, a colación, aclaró: “no nos queremos entrometer en la estructura eclesiástica porque no nos corresponde, pero sí queremos que se sepa que muchos de nosotros somos católicos y que esta decisión nos enoja porque sentimos que la Iglesia nos deja cada vez más afuera”.
Asimismo, Freire destacó: “durante el verano hemos organizado un encuentro en Villa Victoria para ver de qué modo se pueden combinar la diversidad sexual y la religión, pues nos parece injusto que la gente deba alejarse de la fe”.
“En consecuencia - remarcó - nos preocupa que, mientras tendríamos que estar con charlas en los colegios para integrar a las familias homoparentales y peleando por la Ley de Identidad, nos tenemos que ocupar de dar una opinión sobre este Padre caído del cielo que se hará cargo de una diócesis que nuclea a unos 600 mil fieles”.

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