La defensora del Pueblo cuestionó al gobierno provincial en la Legislatura

En el informe denominado "in voce" destacó maniobras irregulares y a la vez puso énfasis en su tarea de contralor.
La defensora del Pueblo, Ana Piccinini, leyó ayer, desde las 12.20, su informe “in voce” a la Legislatura, vinculado con las actuaciones desarrolladas durante el año 2010 por el organismo a su cargo.

La Defensoría, según explicó al iniciar su discurso, es un órgano de control del Poder Ejecutivo Provincial que debe informar anualmente a la Legislatura sobre la tarea desarrollada “haciendo saber a los legisladores y al pueblo en general de las falencias o disfuncionalidades detectadas sobre el accionar” del gobierno provincial.

En los primeros tramos de su exposición resaltó su “responsabilidad de conducir el control del cumplimiento irrestricto de los derechos humanos, el efectivo ejercicio del derecho a la vida por parte de los ciudadanos, porque así me lo ordena la Constitución”.

Luego de esas consideraciones avanzó en temas puntuales, refiriéndose al accionar policial, la situación carcelaria y la trata de personas, entre otras cuestiones, apuntando que en su función debe “discriminar claramente entre los intereses y compromisos personales y la tarea a ejecutar. Para el órgano de control, nada es personal todo es institucional”.

Con el apoyo de imágenes proyectadas, presentó cuadros, estadísticas y fotografías con las que graficó los temas expuestos y luego enumeró un listado de causas judiciales que obran en la Defensoría.

También aludió a las actuaciones realizadas con relación al basural de General Conesa, en varios temas vinculados con la contaminación ambiental, al acceso a la información pública y en defensa del 82 por ciento móvil para los trabajadores pasivos.

En otros párrafos destacó “la labor desarrollada por magistrados y funcionarios judiciales que tienen a su cargo las investigaciones vinculadas a las innumerables causas de corrupción denunciadas, como otras causas relacionadas con los derechos del ciudadano”.

Apuntó luego que “la última esperanza de un ciudadano es la justicia, su rol es establecerse entre el poderoso y el hombre común para lograr un equilibrio basado en los derechos, cuando se recurre a ella es por que se han agotado todos los caminos, es el regulador que hace que el sistema funcione”.

La funcionaria cerró su alocución pasadas las 16.

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