El segundo refuerzo del canalla se sometió a una fugaz revisión médica y luego pasó por la oficina de la sede de calle Mitre para firmar el contrato que lo ligará a Central a préstamo por un año.
—¿Qué sabés de Central específicamente?
—Que es un club enorme dentro del país. Sé que tiene una historia muy rica y una hinchada que va a todos lados. Me tocó jugar en el Gigante con otras camisetas y sentí la presión que provoca la gente. Además siempre vi la cancha llena. Por eso, trataré de que esa presión que tenía en su momento la pueda utilizar en beneficio del equipo. Tengo claro además que Central aspira a muchas cosas y eso es también una gran responsabilidad.
—¿Notás que corrés con ventaja a la hora de jugar porque salvo Donatti y Magallán, Berra y Acevedo son jóvenes y no cuentan con la experiencia que pretende Russo tras la ida de Peppino?
—No creo que así sea. Entiendo que todos estamos a la misma altura y con el mismo objetivo, que es el de jugar. Además, el entrenador tiene muy bien considerado a los tres compañeros que mencionaste, por lo cual el puesto no lo tiene asegurado ninguno. Lógico que vengo a sumar y a pelear por un lugar. Como también a ponerme a disposición por si Russo decide utilizarme en cualquier momento.
—¿Estás para jugar?
—Uno siempre está listo. Si me dicen que lo tengo que hacer el lunes, me pongo la camiseta y lo hago.
—¿Físicamente cómo estás?
—No vengo haciendo una pretemporada con el plantel, pero desde diciembre que trabajé todos los días con un profe particular para no quedar parado en Córdoba. Aunque me siento muy bien.
—¿Cómo te definirías entonces?
—No me gusta hablar de mí, pero me considero un central rápido con buen juego aéreo. Soy firme en la marca, me gusta mucho ordenar y hablarles a mis compañeros. Siempre me destaqué por la personalidad y siempre la luché desde atrás, pero supe reaccionar ante eso.
Comentá la nota