Las defensas de Dora soportan una enorme masa de agua que ingresa por el Salado

Las defensas de Dora soportan una enorme masa de agua que ingresa por el Salado
Lo peor de la crecida ya llegó al departamento Avellaneda. Serán al menos cuatro días con un caudal que duplica la mayor capacidad de conductividad del río. Temen atentados contra los bordos.
Los 350 metros cúbicos de agua por segundo ingresados a suelo santiagueño por el río Salado durante la semana pasada empezaron a llegar ayer a la zona de Colonia Dora, Suncho Corral e Icaño, donde las autoridades locales y los equipos de trabajo de la provincia y de la Nación intensificaron los controles y el fortalecimiento de las defensas, ante la amenaza latente de la rotura de los bordos, que provocarían un verdadero desastre.

“Por ahora, gracias a Dios, no tenemos que evacuar a nadie, pero nuestro miedo más grande es que alguien corte los bordos y el agua pase hacia la zona poblada. En cuestión de horas, tendríamos a gran parte de la ciudad tapada por el agua”, dijo ayer el intendente de Colonia Dora, Juan Sequeira, visiblemente preocupado por lo que puede pasar en las próximas horas.

El temor a un posible atentado contra los terraplenes levantados por Recursos Hídricos a lo largo del cauce del Salado tiene su fundamento en la fuerte sospecha de que el año pasado, la inundación de más de 400 viviendas fue provocada por la rotura intencional de bordos para evitar que el agua llegue a campos cultivados.

“Entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, los policías que custodian uno de los bordos escucharon que una lancha andaba por el interior de la defensa. A esa hora nadie estaba trabajando en la zona, no había razones para que alguien se meta con una lancha, por eso suponemos que podría haber sido un intento de romper los bordos”, alertó el jefe comunal.

“Si el agua es demasiada, podría llegar a pasar por encima de la ruta 92, entre Añatuya y Dora, y no por los bordos, pero eso lo vamos a saber en los próximos días”, dijo.

El ingreso de la gran masa de agua en esta parte de la provincia –la más grande desde que empezó la crecida- se hace visible también en Suncho Corral, donde pasaban ayer 120 metros cúbicos por segundo, 40 veces por encima de la capacidad de conductividad que tiene el río en esa zona. De todas formas, los pequeños desbordes que se iban produciendo fueron reparados rápidamente gracias al constante monitoreo.

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