Por Guido Cichello. Sin objetivos de ascenso pero sí con ansias de alcanzar los 60 puntos el Halcón venció de visitante a Huracán y demostró que es el mejor equipo del Nacional B en éste 2013.
Ganar en cancha de Huracán no se da todos los años, sin embargo con un equipo ofensivo, protagonista y muy aceitado, las chances de ganar se incrementan. No como en las ediciones anteriores cuando Defensa iba al Ducó a no perder. Con Almirón en el banco el hincha de Defensa sabe que su equipo irá a ganar, a veces jugando bien, otras no tanto, pero sólo pensando en lograr los tres puntos. Los jugadores se convencieron de que pueden ganar en todas las canchas y con esa actitud saltaron al terreno de juego. Desde el comienzo no se vieron mayores diferencias. Hasta quizás fue Huracán con más ganas y empuje que buen juego quien tuvo las más claras. Una en los pies del buen delantero Jerónimo Barrales y la otra tras un error de Pellegrino que casi termina en gol del Globo. Por el lado visitante era Milla el más inquietante y de él llegaron las dos más claras. Una de cabeza que daba en el palo y la otra tras un sombrerito de cabeza que terminó con un potente remate que bien despejaba Daniel Islas. En cuanto al juego asociado se mostró poco y nada. Es cierto que el mal estado del terreno de juego no colaboraba con las intenciones del Halcón, pero tampoco Huracán mostró ánimo para tocar y hacer un fútbol vistoso. Las imprecisiones estuvieron la orden del día y el partido por momentos se hacía deslucido y muy luchado. Cada tanto alguno generaba peligro, pero no mucho más que eso. Ya en el complemento la cosa cambió. Defensa, seguramente obligado por su entrenador en el vestuario durante el entrenamiento, salió a tener la pelota y no tirarla al aire bajo ningún punto de vista. Eso le dio posesión del balón a la visita por lo que Huracán comenzó a dejar algunos espacios libres, sobre todo en la zona media. Así fue creciendo de menor a mayor el trabajo de Nelson Acevedo y Facundo Pérez Castro quienes no sólo fueron el equilibrio en la zona media sino que con buenos pases y sobre todo con la velocidad de Acevedo comenzaron a complicar a Huracán. Pero la mejor versión del equipo de Almirón llegó tras el gol de Martín Guarino. El defensor ingresó por Matías Quiroga para darle más firmeza a esa zona del campo, pero con la condición de no abandonar su posición en ataque. Y así fue como el lateral volante apareció sólo por la izquierda y con una diagonal al centro se encontró mano a mano contra Islas. Su remate se coló en el primer palo del buen arquero del Globo para salir gritando el 1 a 0 parcial. Hasta ese momento el partido era parejo, quizás Defensa venía mostrando mejores armas, pero tras el gol fue todo para el Halcón. Mucho más tranquilo y sereno para tener la pelota, el equipo encontró su mejor versión. Por lo contrario Huracán abuzó del pelotazo y se desordenó en todas sus líneas. Los de Varela supieron sacar provecho de eso, y si bien no generaron tanto peligro, sí controlaron bien las acciones y terminaron justificando con un buen segundo tiempo, el resultado final del partido que lo tuvo como claro vencedor. Con el pitazo final se desató el festejo en la tribuna y también entre los jugadores. Es que Defensa, por más que no tenga chances de pelear por el torneo, está ante la posibilidad de alcanzar los 60 puntos si el próximo fin de semana vence en Varela a Banfield. Una cifra muy importante para un club que arranco la temporada pensando más en el descenso que en el ascenso.
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